*Imagen generada con Microsoft Copilot.
He realizado una relectura que tenía pendiente de este libro, con sus páginas amarillentas por el paso del tiempo, que compré y leí hace casi 40 años debido a mi interés por la figura de Albert Einstein (1879-1955) y sus trabajos acerca de la teoría de la relatividad que me interesaron desde mi época de estudiante en el instituto y sobre el que presenté un sencillo trabajo.
Realizado a modo de biografía, el libro nos acerca a su vida personal y académica, así como algunos de sus logros, los acontecimientos en los que estuvo presente y las personas involucradas. Sus autores son el también físico y colaborador de Einstein, Banesh Hoffmann y Helen Dukas, secretaria personal de Albert Einstein.
El libro presenta una visión cercana y profunda del Nobel de Física de 1921 y de cómo sus estudios científicos y su pensamiento crítico influyó en la ciencia y la sociedad de aquel momento y en tiempos posteriores. Recordemos, por ejemplo, que cimentó los principios de la mecánica cuántica y desarrolló la famosa teoría de la relatividad, modificando en parte el concepto que desarrolló Newton sobre el espacio y el tiempo (la gravedad no es una fuerza, sino una curvatura del espacio-tiempo causada por la masa y la energía) aunque no la invalidó, más bien la complementaba en el marco de situaciones a baja velocidad y campos gravitatorios débiles.
La obra destaca tanto sus contribuciones revolucionarias a la física como los desafíos sociales y políticos a los que se enfrentó y ofrece su faceta más humana incluyendo reflexiones personales y correspondencia inédita, completadas por fotografías de Einstein tomadas de sus propios archivos.
Un libro ameno y entretenido que utiliza un lenguaje cercano, indicado para quienes gustan de las biografías y la ciencia.
Tanto
Helen Dukas como Albert Einstein estuvieron vigilados por el FBI cuando J.
Edgar Hoover se encontraba al mando, por ser sospechosos de espionaje, y se elaboró
un amplio informe de casi 1500 páginas, pero no se encontró ninguna prueba que
lo confirmara.
(Fuente Wikipedia)
* Uno de los episodios más difundidos y peor comprendidos de la vida de Einstein fue su participación en la construcción de la primera bomba atómica. Hay quienes creen que ésta fue diseñada con ayuda de las teorías de Einstein; otros piensan que éste fue quien persuadió al presidente Roosevelt de que ordenara la construcción de la bomba. Nada de esto es verdad. La famosa fórmula einsteniana que relaciona la energía con la masa no fue sino una de las muchísimas fórmulas que aparecen en las teorías del núcleo atómico. La base científica de la tecnología nuclear es la física nuclear, no la teoría de la relatividad.
* Mientras tanto, ante el resurgir de un antisemitismo declarado, Einstein comenzó a darse cuenta de que su fama le imponía también una responsabilidad especial hacia los judíos. No podía marginarse ante sus sufrimientos y peligros. A pesar de su declarada aversión al nacionalismo, se persuadió de que debía apoyar el sionismo, el imposible sueño de Theodor Herzl de una patria judía que la guerra había estado a punto de convertir en realidad, por increíble que pareciera. Esta decisión de apoyar el nacionalismo judío no fue fácil para Einstein, pero veía en la patria judía la satisfacción de una necesidad psicológica, cultural y política de los judíos, un medio de aunar sus aspiraciones y de darles una nueva sensación de unidad.
*(Extraídos
del libro)
