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La muerte de Iván Ilich
de León Tolstói
Estamos ante un
escritor que es considerado el alma de Rusia, Ya su título es delatador, porque
sabemos que Iván Ilich va a morir. Este cuento narra la historia de un juez que
vivía en Moscú y la relación que mantiene con su esposa Praskovya Fyodorovna, a
quien no soporta porque desprecia su trabajo y en lo más profundo de su ser, piensa
que ella es quién le ha empujado a desempeñarlo, porque le daría el prestigio
social que ella anhelaba. Iván Ilich está furioso y enfadado por ello.
Cuando Iván Ilich está
en su lecho de muerte, su hijo le coge y besa su mano. Ante la atenta mirada de
su esposa, la misma mujer a la que él había despreciado tanto en los últimos años
de su vida; la mira a los ojos y llega a una de las conclusiones más trágicas y
devastadoras a la que puede llegar el ser humano: lamenta que tal vez toda su
vida haya sido un gran error, y dice:
“¿Y si toda mi vida, mi
vida consciente, ha sido de hecho lo que no debía ser?”
Y luego, muere.
En este cuento, Tolstói
nos lleva a una profunda reflexión sobre el ser humano y a su comportamiento,
en especial el de sus semejantes, y de cómo el interés y el egoísmo puede
llegar a convertirnos en seres despreciable, carentes de toda empatía,
generosidad, y entrega hacia los demás. Nos muestra cómo podemos desviar el
curso de nuestras vidas aceptando los convencionalismos y alejándonos de la
naturaleza del hombre, creando un mundo falso y ficticio a nuestro alrededor.
Al final de nuestra existencia, cuando reflexionamos sobre lo que ha sido
nuestra vida, podemos llegar a concluir que todo puede haber sido un error: que
no hicimos o actuamos consecuentemente con nuestras creencias y sentimientos,
creando una falsa vida basada en la hipocresía social y las apariencias.
El cuento tiene un
constante trasfondo trágico y muchas pinceladas de hipocresía que se unen a la grosería,
la falta de respeto y una pésima educación. Como cuando Pyotr Ivanovich comenta
lo siguiente al enterarse del fallecimiento de Ilich:
-- Y qué, ¿ha dejado
algún capital?
-- Al parecer su mujer
tenía algo, pero sólo una cantidad ínfima.
-- Bueno, habrá que
visitarla. Aunque ¡hay que ver lo lejos que viven!
O en este párrafo
acerca de su esposa, Praskovya
Fyodorovna:
“Empezó a compadecerse de sí misma; y cuanto más se
compadecía, más odiaba a su marido. Empezó a desear que muriera, a la vez que
no quería su muerte porque en tal caso cesaría su sueldo”
Iván Ilich, está obsesionado durante todo el relato con la
muerte y con cómo quienes le rodean no son capaces de percibir su tragedia, ni siquiera
con los médicos que le atienden, ante la falta de un diagnóstico claro.
Pero, en realidad, aunque Ilich culpa a su mujer del camino
tomado a lo largo de su vida, que lo lleva a la trágica situación final, es
igualmente responsable de muchas de sus decisiones. Ilich siempre se sintió
atraído por la clase pudiente apropiándose incluso de su filosofía y modo de
vida. En el capítulo III podemos leer:
“Los deleites de su trabajo oficial eran deleites de la
ambición; los deleites de su vida social eran deleites de la vanidad”
El cuento que consta solo de 73 páginas que se leen
pausadamente. León Tolstói escribe con un estilo altruista, realista y con una
profunda crítica social; prodigiosa y nada rebuscada a pesar de que en la época
donde se desarrolla, las descripciones de los escenarios y personajes pueden
requerir de una prosa más sofisticada y florida, pero Tolstói logra relatarlo
de una manera sencilla, asequible y eficaz, haciendo que me sienta cómodo y
completamente inmerso en la historia, como si se tratara de un personaje más
que presencia los acontecimientos.
Tolstói recurre a menudo al francés, utilizando esta lengua
como un acto de identidad, muy dado en los escritores rusos de la época para
identificarse con la cultura occidental. Lo utilizaban como lengua vehicular o
“lingua franca” en sus obras, tal era así que la intelectualidad rusa leía “El
Quijote” preferentemente en francés.
En “Guerra y Paz” se refleja este hecho en la aristocracia
rusa, adoptando incluso costumbres galas como signo de distinción.
La conclusión del mensaje que León Tolstói quiere
transmitirnos es clara y contundente. El gran comunicador y escritor, Dr. Wayne
Dyer lo define perfectamente al hablar de “La muerte de Iván Ilich”:
“No te mueras con la música dentro de ti”.
El libro incluye tres relatos cortos más:
- Los tres ermitaños
- Tres muertes
- El ahijado
Los tres ermitaños
Un relato extraño donde un arzobispo, que se encuentra a bordo de un barco que
lo lleva al monasterio, tras pasear por cubierta, se acerca a un grupo de
viajeros que están escuchando en torno a un mujik (en la literatura rusa, un
hombre pobre) contar una historia acerca de un islote cercano donde viven tres
ermitaños.
El arzobispo tras mucho insistir, manda a parar el barco y se acerca al islote
en una barca para conocer a los tres ermitaños, al llegar, realizaban plegarias
y miraban al cielo, éste, al observarlos, les comenta que no es la forma
apropiada de hacerlo y les enseña a orar.
El final es sorprendente y el cuento se torna en un relato profundamente
religioso con un claro mensaje acerca de la fe y de cómo la entendemos, un
cuento que se aleja del estilo del propio Tolstoi pero que resulta muy
interesante.
Tres muertes
Estamos de nuevo frente a otro cuento, también muy corto, que no aporta mucho y
utiliza de nuevo la muerte como argumento común pero escrito prodigiosamente,
Tolstoi es un maestro.
Estamos ante dos historias paralelas, la de una dama de la alta sociedad rusa y
la de un pobre cochero, ambos, en el lecho de muerte y que lanza un claro
mensaje, que dicha muerte nos iguala a todos independientemente de la condición
social, pero éste mensaje llega aún más lejos diciendo que la muerte nos iguala
también con la naturaleza, ya que la tercera muerte que aparece en el título de
esta obra, es la muerte de un árbol que tras ser cortado, se convertirá en una
cruz para la tumba del pobre cochero.
El ahijado
De los tres cuentos que cierran el libro, es éste el me más me ha gustado,
Tolstói se aleja de su lenguaje preciso y descriptivo para narrarnos un cuento
en forma de parábola. Un mujik pobre que tiene un hijo del que nadie quiere ser
su padrino, marcha a buscarlo a otros pueblos, un caminante se ofrece y le
comenta que acuda a un comerciante del pueblo y le diga que sea su hija la
madrina.
Al cumplir los diez años, felicita a su madrina por la pascua pero no sabe
dónde está su padrino y sale a buscarlo, cuando lo encuentra, éste lo recibe en
su casa a condición de que no habrá la puerta de una de las habitaciones, con
el tiempo el desobedece y provoca que la vida de su padre, su madre, su madrina
y un delincuente se vean alteradas negativamente por lo que el padrino lo envía
a redimir sus pecados.
La parábola se hace presente cuando tras muchas vicisitudes aprende que sólo
cuando deja de preocuparse por sí mismo limpia su corazón, cuando deja de temer
a la muerte, es cuando conmueve el corazón de los demás y al afianzar los
hechos, hace que se afiance su vida en Dios.
Título: La muerte de Iván Ilich
Autor: León Tolstói
Traductora: María Teresa
Gallego Urrutia
Editorial: Plutón ediciones
Edición: 2017
Páginas: 128