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19 octubre, 2026

«Historia de una escalera» de Antonio Buero Vallejo


 

Las emisiones del programa “Estudio 1” que televisión española (TVE) realizó en los años 60/70 bon obras de teatro o sus adaptaciones en un plató de las grandes obras literarias marcaron mis preferencias culturales, especialmente con la lectura y me dieron a conocer a personajes como Calderón de la Barca, Dostoyevski, Cervantes o Tennessee Williams y en otro tipo de emisiones a Edgar Allan Poe o Ray Bradbury que me transportaban a nuevos mundos, a otras culturas y me sirvieron de bastón literario.

 

Es el caso de “Historia de una escalera” de Antonio Buero Vallejo, fue estrenada en el Teatro Español de Madrid el 14 de octubre de 1949 y representada por TVE en 1971 en su “Estudio 1” pero por desgracia no se conserva copia.

 

Esta obra de teatro destaca por su capacidad para retratar la vida de la clase trabadora de una forma realista y con crudeza en la postguerra española y se ha convertido es un referente del teatro español del siglo XX.

 

Nos encontramos ante una humilde comunidad de vecinos y su escalera que representa un poderoso símbolo, el de la inamovilidad social, Buero Vallejo logra utilizar la escalera como un reflejo de la sociedad con personajes muy limitados que  a lo largo de tres generaciones y a pesar de sus esfuerzos, parecen condenados a repetir los errores y frustraciones de sus progenitores y de sus condiciones de vida, sus aspiraciones profesionales y personales no logran avanzar lo suficiente permaneciendo prácticamente inalterables.

 

Uno de los aspectos más llamativos y notorios de la obra es el enfoque que Buero Vallejo hace en el realismo social no poniendo trabas a presentar personajes planos ofreciendo una profunda exploración de sus sueños, aspiraciones y, sobre todo, de sus desilusiones.

 

La obra destaca la dificultad de escapar de las barreras socioeconómicas de la época y cómo estas afectaban a la vida personal y emocional de los individuos que es reforzada por la utilización de una única locación, la escalera, que  afianza la idea de estancamiento y repetición, recurso con el que Buero Vallejo logra que el lector en este caso o el espectador en la representación teatral o televisiva, sienta la claustrofobia y la desesperanza de unos personajes atrapados en un círculo vicioso.

 

Podemos concluir con que "Historia de una escalera" es una obra magistral que combina la crítica social con un profundo análisis de la condición humana invitando a la reflexión sobre las restricciones sociales y la posibilidad, o no, de superarlas, no sólo retrata la lucha de clases y sus desigualdades sociales, también da lugar a una profunda meditación sobre la esperanza, el desengaño y la búsqueda de una vida mejor.

 

Título: Historia de una escalera
Autor: Antonio Buero Vallejo
Editorial: Austral
Publicado: 2010
Páginas: 160

13 agosto, 2026

«La muerte de Iván Ilich» de León Tolstói


 *Imagen generada con Microsoft Copilot


La muerte de Iván Ilich de León Tolstói 

Estamos ante un escritor que es considerado el alma de Rusia, Ya su título es delatador, porque sabemos que Iván Ilich va a morir. Este cuento narra la historia de un juez que vivía en Moscú y la relación que mantiene con su esposa Praskovya Fyodorovna, a quien no soporta porque desprecia su trabajo y en lo más profundo de su ser, piensa que ella es quién le ha empujado a desempeñarlo, porque le daría el prestigio social que ella anhelaba. Iván Ilich está furioso y enfadado por ello. 

Cuando Iván Ilich está en su lecho de muerte, su hijo le coge y besa su mano. Ante la atenta mirada de su esposa, la misma mujer a la que él había despreciado tanto en los últimos años de su vida; la mira a los ojos y llega a una de las conclusiones más trágicas y devastadoras a la que puede llegar el ser humano: lamenta que tal vez toda su vida haya sido un gran error, y dice: 

“¿Y si toda mi vida, mi vida consciente, ha sido de hecho lo que no debía ser?” 

Y luego, muere. 

En este cuento, Tolstói nos lleva a una profunda reflexión sobre el ser humano y a su comportamiento, en especial el de sus semejantes, y de cómo el interés y el egoísmo puede llegar a convertirnos en seres despreciable, carentes de toda empatía, generosidad, y entrega hacia los demás. Nos muestra cómo podemos desviar el curso de nuestras vidas aceptando los convencionalismos y alejándonos de la naturaleza del hombre, creando un mundo falso y ficticio a nuestro alrededor. Al final de nuestra existencia, cuando reflexionamos sobre lo que ha sido nuestra vida, podemos llegar a concluir que todo puede haber sido un error: que no hicimos o actuamos consecuentemente con nuestras creencias y sentimientos, creando una falsa vida basada en la hipocresía social y las apariencias. 

El cuento tiene un constante trasfondo trágico y muchas pinceladas de hipocresía que se unen a la grosería, la falta de respeto y una pésima educación. Como cuando Pyotr Ivanovich comenta lo siguiente al enterarse del fallecimiento de Ilich: 

-- Y qué, ¿ha dejado algún capital?

-- Al parecer su mujer tenía algo, pero sólo una cantidad ínfima.

-- Bueno, habrá que visitarla. Aunque ¡hay que ver lo lejos que viven! 

O en este párrafo acerca de su esposa, Praskovya Fyodorovna: 

“Empezó a compadecerse de sí misma; y cuanto más se compadecía, más odiaba a su marido. Empezó a desear que muriera, a la vez que no quería su muerte porque en tal caso cesaría su sueldo” 

Iván Ilich, está obsesionado durante todo el relato con la muerte y con cómo quienes le rodean no son capaces de percibir su tragedia, ni siquiera con los médicos que le atienden, ante la falta de un diagnóstico claro. 

Pero, en realidad, aunque Ilich culpa a su mujer del camino tomado a lo largo de su vida, que lo lleva a la trágica situación final, es igualmente responsable de muchas de sus decisiones. Ilich siempre se sintió atraído por la clase pudiente apropiándose incluso de su filosofía y modo de vida. En el capítulo III podemos leer: 

“Los deleites de su trabajo oficial eran deleites de la ambición; los deleites de su vida social eran deleites de la vanidad” 

El cuento que consta solo de 73 páginas que se leen pausadamente. León Tolstói escribe con un estilo altruista, realista y con una profunda crítica social; prodigiosa y nada rebuscada a pesar de que en la época donde se desarrolla, las descripciones de los escenarios y personajes pueden requerir de una prosa más sofisticada y florida, pero Tolstói logra relatarlo de una manera sencilla, asequible y eficaz, haciendo que me sienta cómodo y completamente inmerso en la historia, como si se tratara de un personaje más que presencia los acontecimientos. 

Tolstói recurre a menudo al francés, utilizando esta lengua como un acto de identidad, muy dado en los escritores rusos de la época para identificarse con la cultura occidental. Lo utilizaban como lengua vehicular o “lingua franca” en sus obras, tal era así que la intelectualidad rusa leía “El Quijote” preferentemente en francés. 

En “Guerra y Paz” se refleja este hecho en la aristocracia rusa, adoptando incluso costumbres galas como signo de distinción. 

La conclusión del mensaje que León Tolstói quiere transmitirnos es clara y contundente. El gran comunicador y escritor, Dr. Wayne Dyer lo define perfectamente al hablar de “La muerte de Iván Ilich”:

“No te mueras con la música dentro de ti”.

El libro incluye tres relatos cortos más:

- Los tres ermitaños
- Tres muertes
- El ahijado

Los tres ermitaños

Un relato extraño donde un arzobispo, que se encuentra a bordo de un barco que lo lleva al monasterio, tras pasear por cubierta, se acerca a un grupo de viajeros que están escuchando en torno a un mujik (en la literatura rusa, un hombre pobre) contar una historia acerca de un islote cercano donde viven tres ermitaños.
El arzobispo tras mucho insistir, manda a parar el barco y se acerca al islote en una barca para conocer a los tres ermitaños, al llegar, realizaban plegarias y miraban al cielo, éste, al observarlos, les comenta que no es la forma apropiada de hacerlo y les enseña a orar.
El final es sorprendente y el cuento se torna en un relato profundamente religioso con un claro mensaje acerca de la fe y de cómo la entendemos, un cuento que se aleja del estilo del propio Tolstoi pero que resulta muy interesante.


Tres muertes

Estamos de nuevo frente a otro cuento, también muy corto, que no aporta mucho y utiliza de nuevo la muerte como argumento común pero escrito prodigiosamente, Tolstoi es un maestro.
Estamos ante dos historias paralelas, la de una dama de la alta sociedad rusa y la de un pobre cochero, ambos, en el lecho de muerte y que lanza un claro mensaje, que dicha muerte nos iguala a todos independientemente de la condición social, pero éste mensaje llega aún más lejos diciendo que la muerte nos iguala también con la naturaleza, ya que la tercera muerte que aparece en el título de esta obra, es la muerte de un árbol que tras ser cortado, se convertirá en una cruz para la tumba del pobre cochero.

El ahijado

De los tres cuentos que cierran el libro, es éste el me más me ha gustado, Tolstói se aleja de su lenguaje preciso y descriptivo para narrarnos un cuento en forma de parábola. Un mujik pobre que tiene un hijo del que nadie quiere ser su padrino, marcha a buscarlo a otros pueblos, un caminante se ofrece y le comenta que acuda a un comerciante del pueblo y le diga que sea su hija la madrina.
Al cumplir los diez años, felicita a su madrina por la pascua pero no sabe dónde está su padrino y sale a buscarlo, cuando lo encuentra, éste lo recibe en su casa a condición de que no habrá la puerta de una de las habitaciones, con el tiempo el desobedece y provoca que la vida de su padre, su madre, su madrina y un delincuente se vean alteradas negativamente por lo que el padrino lo envía a redimir sus pecados.
La parábola se hace presente cuando tras muchas vicisitudes aprende que sólo cuando deja de preocuparse por sí mismo limpia su corazón, cuando deja de temer a la muerte, es cuando conmueve el corazón de los demás y al afianzar los hechos, hace que se afiance su vida en Dios.

 

Título: La muerte de Iván Ilich
Autor: León Tolstói
Traductora: María Teresa Gallego Urrutia
Editorial: Plutón ediciones
Edición: 2017
Páginas:
128

26 julio, 2026

«La pérdida de la felicidad» de Angie Kim


 

Tenía ganas de leer alguna novedad en estas fechas que me evadiera y me hiciera volver a mi pasión por la intriga y el suspense (me gustan casi todos los géneros, que le vamos a hacer) y me decidí por “La pérdida de la felicidad” de Angie Kim, una autora emigrada desde Seúl a Baltimore que estudió filosofía en la Universidad de Stanford y posteriormente derecho en la Harvard Law School; ganadora del premio Edgar Allan Poe en 2020 a la mejor primera novela estadounidense.

¿Qué tenemos aquí exactamente? Pues un thriller familiar cuyo comienzo es espectacular y digno del género: un padre de familia que sale a pasear con su hijo Eugene pero de regreso a casa, solo aparece el chico, ensangrentado y sin poder dar explicaciones al padecer el síndrome de Angelman (un trastorno neurogenético que provoca entre otros efectos la incapacidad del habla), a partir de aquí, Angie Kim elabora una historia que mezcla el misterio y las emociones en un entorno familiar de esas que nos da la sensación que guardan secretos y donde los silencios dicen más de lo que se calla.

Mia, la narradora y hermana de Eugene, es una joven que siempre tiene respuestas para todo. Es analítica y casi obsesiva, sin embargo, sus deducciones hacen que nuestra lectura tenga un color especial, que sea diferente porque no sólo sigue atenta la investigación de la desaparición de su padre, sino que revisa cada signo, cada detalle y cada interpretación que ella considera sin fundamento.

El libro juega mucho con esta idea, la de que no siempre estamos viendo lo que pasa, sino lo que creemos que está pasando, lo que le da a la trama ese tono inquietante propio del buen thriller, después de todo su autora es conocida por mezclar misterio, drama legal e historias familiares.

Lo que más me ha atrapado del libro, es su inteligencia narrativa, su profundidad emocional; esa tensión entre lo que se sabe y lo que se interpreta; Eugene, el hermano de Mia y el hecho de que no pueda hablar, lo convierte en un personaje esencial, porque sus gestos y mutismo son pistas, pero también son un recordatorio de lo difícil que es comunicarse incluso dentro de una misma familia. La autora aprovecha esta circunstancia para reflexionar sobre el lenguaje, la memoria y la felicidad, pero no de una manera profunda, sino desde la misma historia que nos ocupa y las circunstancias que la rodean.

El ritmo de la novela me ha resultado espléndido y fácil de seguir sin apenas esfuerzo; tiene algunos pasajes que sorprenden, de mucha carga emocional, porque no es solo lo que ha ocurrido con el padre, es lo que pasa cuando una familia se enfrenta a lo que no quiere ver, y es ahí donde el libro cobra importancia: tensa la espera y nos obliga a reflexionar en cómo interpretamos a los demás.

Es, en resumen, un thriller que se lee con gusto, que nos engancha y nos deja una agradable sensación, porque no es sólo intriga, suspense y misterio, es una historia sobre cómo algo que puede parecer cierto a primera vista, se puede volver frágil y de cómo la felicidad se desvanece sin apenas darnos cuenta. 

Título: La pérdida de la felicidad
Autora: Angie Kim
Traductora: Isabel Murillo
Editorial: La esfera de los libros
Publicado: 2026
Páginas: 440