26 julio, 2026

«Una mujer de Belfast» por Mary Beckett


 

La escritora irlandesa Mary Beckett (Belfast, 1926 – Dublín, 2013) observa atentamente el día a día de una sociedad desolada por los problemas religiosos y políticos. Sus relatos están llenos de sensibilidad, de silencios y de heridas cotidianas. Al escribir con una voz tan íntima y cercana, logra que este sea un libro breve, honesto y profundamente humano.

El libro me lleva a Belfast, en Irlanda del Norte, durante los turbulentos años del Conflicto, para retratar a esas mujeres que a lo largo del tiempo siempre han sido ignoradas por la literatura, las que cuidaban de sus hijos y su familia o aquellas que sacaban adelante su pequeño negocio y que proporcionaban alimentos, ropas y todo aquello que lograban hacer de la vida algo digno.

Su autora, contundente, directa y adelantada a su tiempo, no duda en ningún momento en plantear los conflictos morales de la época, abordando cuestiones profundas como la concepción fuera de los vínculos formales o la desigualdad de género. Sus historias se centran en la rutina doméstica y las tensiones sociales de Belfast, demostrando que no estamos ante un libro político, sino ante una obra íntima sobre la maternidad, las frustraciones y la soledad de la vida interior.

Me llama la atención que en sus relatos no hay grandes tramas complejas. Son historias simples y cercanas, pero que revelan la fuerza y la vulnerabilidad de unas mujeres que intentan encontrar su lugar en un entorno duro, callando y resistiendo a todo lo que ocurre a su alrededor. Son, sin duda, relatos para leer pausadamente y reflexionarlos.

“Una mujer de Belfast” apareció por primera vez en 1980, cuando la autora ya superaba los cincuenta años. Su forma de escribir supuso el comienzo de una revuelta silenciosa que anticipó el camino para las escritoras que llegarían después.

Título: Una mujer en Belfast
Autor: Mary Beckett
Traductora: Regina López Muñoz
Editorial: Errata Naturae
Publicado: 2026
Páginas: 168

«La pérdida de la felicidad» de Angie Kim


 

Tenía ganas de leer alguna novedad en estas fechas que me evadiera y me hiciera volver a mi pasión por la intriga y el suspense (me gustan casi todos los géneros, que le vamos a hacer) y me decidí por “La pérdida de la felicidad” de Angie Kim, una autora emigrada desde Seúl a Baltimore que estudió filosofía en la Universidad de Stanford y posteriormente derecho en la Harvard Law School; ganadora del premio Edgar Allan Poe en 2020 a la mejor primera novela estadounidense.

¿Qué tenemos aquí exactamente? Pues un thriller familiar cuyo comienzo es espectacular y digno del género: un padre de familia que sale a pasear con su hijo Eugene pero de regreso a casa, solo aparece el chico, ensangrentado y sin poder dar explicaciones al padecer el síndrome de Angelman (un trastorno neurogenético que provoca entre otros efectos la incapacidad del habla), a partir de aquí, Angie Kim elabora una historia que mezcla el misterio y las emociones en un entorno familiar de esas que nos da la sensación que guardan secretos y donde los silencios dicen más de lo que se calla.

Mia, la narradora y hermana de Eugene, es una joven que siempre tiene respuestas para todo. Es analítica y casi obsesiva, sin embargo, sus deducciones hacen que nuestra lectura tenga un color especial, que sea diferente porque no sólo sigue atenta la investigación de la desaparición de su padre, sino que revisa cada signo, cada detalle y cada interpretación que ella considera sin fundamento.

El libro juega mucho con esta idea, la de que no siempre estamos viendo lo que pasa, sino lo que creemos que está pasando, lo que le da a la trama ese tono inquietante propio del buen thriller, después de todo su autora es conocida por mezclar misterio, drama legal e historias familiares.

Lo que más me ha atrapado del libro, es su inteligencia narrativa, su profundidad emocional; esa tensión entre lo que se sabe y lo que se interpreta; Eugene, el hermano de Mia y el hecho de que no pueda hablar, lo convierte en un personaje esencial, porque sus gestos y mutismo son pistas, pero también son un recordatorio de lo difícil que es comunicarse incluso dentro de una misma familia. La autora aprovecha esta circunstancia para reflexionar sobre el lenguaje, la memoria y la felicidad, pero no de una manera profunda, sino desde la misma historia que nos ocupa y las circunstancias que la rodean.

El ritmo de la novela me ha resultado espléndido y fácil de seguir sin apenas esfuerzo; tiene algunos pasajes que sorprenden, de mucha carga emocional, porque no es solo lo que ha ocurrido con el padre, es lo que pasa cuando una familia se enfrenta a lo que no quiere ver, y es ahí donde el libro cobra importancia: tensa la espera y nos obliga a reflexionar en cómo interpretamos a los demás.

Es, en resumen, un thriller que se lee con gusto, que nos engancha y nos deja una agradable sensación, porque no es sólo intriga, suspense y misterio, es una historia sobre cómo algo que puede parecer cierto a primera vista, se puede volver frágil y de cómo la felicidad se desvanece sin apenas darnos cuenta. 

Título: La pérdida de la felicidad
Autora: Angie Kim
Traductora: Isabel Murillo
Editorial: La esfera de los libros
Publicado: 2026
Páginas: 440


20 julio, 2026

«El diccionario de Coll» de José Luis Coll


 

Hay libros que se leen y te hacen reír y “El Diccionario de Coll” es uno de ellos. Al comenzar a leerlo tienes la sensación de ser un manual serio y ordenado, pero enseguida te das cuenta de que Coll juega con las palabras y nos hace ver que el lenguaje también está para pasarlo bien y hacerlo divertido. El autor lo hace de una manera inteligente y juguetona, las convierte en un galimatías, pero sin intención de resolverlo convirtiéndolo en resultado divertido y ameno que nos saca una sonrisa.

Sus definiciones de las palabras son como pequeñas bromas que te quiebran la cabeza la primera vez que las lees, pero que en cuanto las asimilas, entras en su juego inmediatamente. Ejemplo de ellas y que puede servir para resumir su estilo, son: “Cantalán: Joan Manuel Serrat.”, “Marciso: Gran masa de agua enamorada de sí misma” o “Profesir: Título mobiliario de algunos catedráticos ingleses”. José Luis Coll te suelta una frase que parece seria, pero en cuanto la lees dos veces te das cuenta de su ingenio, trastocando los significados con una elegancia tremenda.

Lo bueno de este libro es que no envejece para nada. Su juego de palabras es tan original como certero que no depende de modas ni de referencias que caducan. A lo largo de los siglos, el lenguaje siempre ha evolucionado para adaptarse al mundo y el “El diccionario de Coll” demuestra que se puede transformar sin exageraciones y sin buscar la carcajada fácil. Te hace sonreír porque te enseña que las palabras, si las miras de lado tienen vida propia.

Cada entrada es una pequeña sorpresa que en ocasiones puede parecer un chiste, un microrrelato o una paradoja. Coll escribe con la ingenuidad y el sentido burlón del que los buenos humoristas sacan partida. Una ventaja del libro es que no existe una trama, puedes abrirlo por cualquier página y siempre encuentras algo que te alegra el día y te hace disfrutar.

Este diccionario, es un recordatorio de que la lengua está siempre viva y de que también sirve para jugar, para reírse un poco de nosotros mismos, para dejar la seriedad atrás. Coll no quiere ordenar el mundo: quiere desordenarlo con estilo, y en ese desorden aparece una forma de lucidez y elegancia dejándote al final la sensación de haber leído algo sencillo, pero no por ello menos inteligente y brillante; palabras que pueden parecer absurdas en un principio, pero que terminas asumiendo sin ningún problema. Un libro que, sin pretender nada, consigue mucho: nos hace ver que las palabras pueden ser sacadas de contexto para crear cosas maravillosas.

Título: El diccionario de Coll
Autor: José Luis Coll
Editorial: Planeta
Publicado: 1979
Páginas: 222


18 julio, 2026

«La inundación y otros relatos» de Evgueni Zamiatin


 

Este libro ofrece una mirada muy amplia del mundo literario de Evgueni Zamiatin y de los tres ejes que atraviesan toda su obra: la fragilidad del individuo, la crítica a los sistemas autoritarios y la idea de que la creatividad solo puede nacer en libertad, nunca bajo órdenes ni obediencias dictatoriales.

En «La caverna», Zamiatin nos recuerda lo frágil que es la modernidad. Basta un invierno brutal para que una ciudad quede paralizada y vuelva, casi sin darse cuenta, a un estado primitivo. El frío, la oscuridad y la falta de energía revelan lo vulnerable que es nuestra cultura cuando desaparecen las comodidades a las que estamos acostumbrados.

En «La inundación», el foco cambia hacia lo emocional. Sofía, atrapada en un matrimonio sin vida, se ve arrastrada por una corriente de celos y deseo reprimido que termina desbordándose como el agua del título. Aquí Zamiatin muestra cómo una emoción contenida puede transformarse en violencia cuando no encuentra salida.

«Tengo miedo» es quizá el relato más íntimo: una exploración del temor cotidiano, ese que no necesita monstruos ni amenazas externas porque nace dentro de ti. El protagonista ve cómo la realidad se distorsiona y cómo lo más banal puede convertirse en una sombra inquietante.

La crítica social aparece en «Carta a la redacción», donde Zamiatin utiliza la ironía para mostrar cómo la burocracia puede convertirse en una muralla que separa al ciudadano del mundo. Lo que debería ser un trámite sencillo se transforma en un mecanismo que aplasta, confunde y deshumaniza.

Esa sensación de asfixia se vuelve real en «Cartas a Stalin», un testimonio duro y conmovedor donde el autor defiende su derecho a escribir frente a un Estado que lo vigila y lo silencia. Es el texto más humano del conjunto, porque muestra al escritor enfrentándose a su propia supervivencia creativa.

Finalmente, el ensayo «La entropía y el hacha» resume la idea que recorre todo el libro: la entropía simboliza el movimiento, el cambio y la libertad creativa; el hacha, la fuerza del poder que intenta cortar, ordenar y controlar. Zamiatin advierte que cuando una sociedad teme el cambio, termina recurriendo a la violencia para mantener su estabilidad.

Si al leerlo, traemos la idea preconcebida de que «Nosotros» pudiera repetirse aquí, nos encontramos con una bonita paradoja: mantiene los mismos conceptos de fragilidad del individuo, la crítica a los sistemas rígidos y que la creatividad solo puede darse en libertad, pero narrado fuera del concepto distópico de «Nosotros». Esto es visible especialmente en los capítulos «Tengo miedo», «La caverna» y, sobre todo, «Cartas a Stalin», donde desvela su cruda realidad frente al régimen ruso.

«La inundación y otros relatos» es un libro interesante para conocer a Zamiatin más allá de su famosa novela «Nosotros» y entender la presión a la que estuvo sometido. Está indicado para quienes quieran profundizar en él, pero queda lejos de un lector que busca una lectura sencilla.

Título: La inundación y otros textos
Autor: Yevgueni Zamiatin
Traductora: Marta Rebón
Editorial: Automática Editorial
Publicado: 2026
Páginas: 112



08 julio, 2026

«V2» por Robert Harris


 

V2, de Robert Harris, comenta en sus notas que la historia transcurre a lo largo de cinco días, a finales de noviembre de 1944, y que su escenario es fáctico. Los ataques de los V2 desde los bosques de la costa holandesa sobre Londres sucedieron realmente, y algunos personajes, como Wernher von Braun o el general Hans Kammler, son históricos; el resto, al igual que sus tramas, son imaginarios.

El libro está protagonizado por el cohete V2 (abreviatura de Vergeltungswaffe 2, “arma de represalia número 2”), un misil balístico con ojivas de una tonelada dirigido contra Londres, Amberes y París. De los lanzados, 517 impactaron en Londres, cuyos habitantes temían especialmente porque su vuelo era silencioso lo que impedía ser detectados y correr hacia los refugios.

Este documentado thriller está contado desde la perspectiva de dos personajes ficticios: el ingeniero, doctor Graf, miembro del equipo de cohetes de Wernher von Braun, que termina en los bosques de la costa holandesa supervisando el lanzamiento de misiles hacia Londres; y Kay Caton‑Walsh, una joven auxiliar de la WAAF que trabaja en el centro de interpretación fotográfica de Medmenham y es seleccionada poco después para una misión de alto secreto en Bélgica. Sus vidas se cruzarán durante unos minutos al final de la guerra.

Para el personaje de Kay, Robert Harris se inspiró en las memorias de Eileen Muriel Younghusband, una de las oficiales de la Fuerza Aérea Auxiliar de Mujeres enviadas a Malinas, base de lanzamiento de los V2, en gran parte móviles, en un intento de contrarrestar los ataques sobre Londres, ya que la RAF no fue capaz de localizarlos. Kay y el resto del equipo formado para este fin decidieron calcular, mediante métodos algebraicos aplicados a la física de un cohete cuyo motor lo impulsaba durante un breve periodo antes de apagarse y dejarlo en caída libre parabólica, las coordenadas de la base de lanzamiento para que la fuerza aérea británica pudiera atacarla. Disponían para todo el cálculo de menos de seis minutos.

En Gran Bretaña, toda la población, hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, fue movilizada. Esto permitió a las mujeres realizar por primera vez trabajos cruciales y de gran importancia en un estado de guerra. Por otro lado, hay que destacar el trabajo de los ingenieros alemanes, capaces de desarrollar en un tiempo récord la tecnología que permitió la construcción del V2. Paradójicamente, puede afirmarse, de manera cruda pero real, que, si el Estado alemán no hubiera puesto sus recursos, con el visto bueno de Hitler, al servicio del desarrollo de este cohete, la llegada del hombre a la Luna en 1969 no habría sido posible o se habría retrasado.

Finalizada la guerra y tras la caída del régimen nazi, se puso en marcha la Operación Paperclip, nombre en clave de la operación del Servicio de Inteligencia y Militar de los EE. UU. que permitió la salida de Alemania de científicos e ingenieros alemanes, entre ellos von Braun, quien se instaló en Estados Unidos y se convirtió más tarde en director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y principal diseñador del Saturno V, el cohete que llevaría al hombre a la Luna.

En septiembre de 1945, algunos de estos ingenieros visitaron Londres y se lamentaron al comprobar que se habían retirado los escombros de los edificios afectados por los bombardeos, lo que impedía conocer los daños reales ocasionados por los V2.

Otro personaje real de la novela es el general de las SS (Schutzstaffel, “escuadras de protección”), Hans Kammler, nombrado por Speer como su representante para el diseño y construcción de campos de concentración, y que empleó mano de obra esclava de prisioneros durante la construcción de la planta de producción de cohetes. En 1944, Himmler convenció a Hitler de poner el proyecto V2 directamente bajo control de las SS, reemplazando a Walter Dornberger por Kammler.

El libro, que consta de 22 capítulos y 304 páginas, tiene una lectura fluida y amena. Harris escribe muy bien y posee una gran capacidad para contar historias. En V2 combina con acierto los detalles técnicos con un drama de guerra que muestra la ambigüedad humana en ambos bandos: personajes llenos de vida, dudas y esperanza, en una trama inteligente y brillante. Es de destacar la extraordinaria e impecable traducción de Matuca Fernández de Villavicencio.

He disfrutado mucho de la presencia de constantes diálogos, que hacen la lectura más cercana y ágil, junto con capítulos en su mayoría breves, algo que se agradece dada la complejidad de la trama y de los personajes. Como peculiaridad, los capítulos se alternan para un mismo suceso entre el escenario belga de la base de lanzamiento de misiles alemanes y el escenario londinense con las oficiales de la WAAF (Fuerza Aérea Auxiliar Femenina) encargadas del análisis fotográfico aéreo y del cálculo matemático de la trayectoria del V2 para tratar de localizar las coordenadas del punto de partida.

Muchos de los cargos de los oficiales alemanes aparecen en alemán, y algunas palabras del escenario belga, en francés. Aunque esto no resulta excesivamente molesto, obliga a consultar el diccionario si no se conocen ambos idiomas, como es mi caso.

A pesar de ser un libro sobre la Segunda Guerra Mundial, no abusa de la terminología militar ni tecnológica, y la combina con la vida privada y sentimental de algunos personajes, con continuos flashbacks sobre su pasado, lo que hace de V2 una lectura apta y recomendable incluso para quienes no son amantes de la ficción histórica sobre la Segunda Guerra Mundial.

¡Pasen y lean!

Título: V2
Autor: Robert Harris
Traductora: Matuca Fernández de Villavicencio
Editorial: Grijalbo
Publicado: 2024
Páginas: 304

 


30 junio, 2026

«Qué estoy haciendo aquí» por Benjamín Prado


 

“Qué estoy haciendo aquí” de Benjamín Prado es un libro de memorias que no me esperaba, al menos, tan pronto o que estuviera decidido a escribirlo, en cualquier caso, siempre es un buen momento para conocer sus vivencias y experiencias; es un verdadero placer y un motivo de gratitud que el autor haya querido compartirlas. Poeta, novelista y ensayista con varios premios en su haber. es conocida su relación con Joaquín Sabina a quien lo une una estrecha amistad de más de cuarenta años y una colaboración creativa, siendo uno de los principales coautores de Sabina. 

Cuando comienzas a leerlo, tienes la agradable sensación de encontrarte tomando una copa en un bar reunido con Benjamín y los personajes que han formado parte de su vida en una larga conversación repasando sus recuerdos literarios y personales con naturalidad y calma. 

Sus historias mezclan humor, sinceridad y nostalgia. El propio autor se sorprende de lo que cuenta cuando mira hacia atrás y ve todo lo que ha vivido; no pretende ser un libro solemne, es solo un recorrido por esos momentos en los que, según él, explican quién es y cómo ha llegado hasta aquí. Recuerda cómo fueron sus comienzos como poeta, sus primeras novelas, su trabajo como periodista y su faceta como letrista; también habla de las personas con las que ha tenido la suerte de cruzarse en su vida como Rafael Alberti, Gabriel García Márquez, Leonard Cohen o Patti Smith con quienes tuvo la oportunidad de compartir conversaciones, dudas, risas y aprendizajes. 

Escribe de manera sosegada, ordenada y directa: no tiene adornos innecesarios, no se pierde en reflexiones banales, simplemente cuenta lo que pasó y cómo lo vivió, con sencillez; es la gran virtud del libro. 

Su vida no solo está llena de anécdotas, también muestra la profesión de escritor, que combina entusiasmo, dudas y la necesidad permanente de aprender; la importancia de la amistad y de cómo se ha visto influenciado por personas por las que siente una profunda admiración. Benjamín ha estado en muchos lugares y ha conocido a mucha gente y lo cuenta sin alardes, como quien comparte recuerdos. 

No pretende presentarse como alguien excepcional; más bien como quién ha tenido la suerte de encontrarse con personas que le han ayudado a crecer; es precisamente esa humildad la que hace que el libro resulte cercano. 

“Qué estoy haciendo aquí” también es un retrato de varias décadas de la vida cultural en España que, sin llegar a ser un libro histórico, sí que ofrece una mirada muy interesante de la transformación del mundo literario, musical y periodístico y la manera en que estos tres mundos se han cruzado entre sí. 

En resumen, es un libro cálido, entretenido y lleno de vida. No busca grandes revelaciones ni pretende ser un testamento literario, es simplemente la historia de un hombre que escribe y que vive disfrutando de las oportunidades que cada etapa le ha ofrecido y mira hacia atrás con agradecimiento. 

Su lectura nos deja la agradable sensación de haber pasado un rato íntimo y entrañable en compañía de un buen tipo, alguien que sabe contar historias, lleno de vitalidad, humilde e inteligente, que ha sabido respetar todo aquello que la vida le ha dado y le ha ofrecido.

TítuloQué estoy haciendo aquí
Autor
Benjamín Prado
Editorial: Alfaguara
Publicado: 2026
Páginas: 350


27 junio, 2026

«El quinto en discordia» de Robertson Davies


 

“El quinto en discordia” es el primer libro de los tres que componen la “Trilogía de Deptford” *. Comienza un día de invierno de 1908 en un pequeño pueblo canadiense, Deptford, donde dos niños amigos, Boy Staunton y Dunstan Ramsay, se están peleando. Boy lanza una bola de nieve a Dunstan; este se agacha y la bola pasa de largo, impactando en la cabeza de la mujer del pastor, que está embarazada. El golpe le provoca un parto prematuro y la deja trastornada. A partir de ese momento, las vidas de todos los implicados cambian radicalmente.

La amistad entre Dunstan y Boy durará toda la vida y estará siempre marcada por la rivalidad entre ambos. Mientras Boy triunfa como empresario influyente y se convierte en un millonario egocéntrico que se olvida del incidente, Dunstan se dedicará a la enseñanza de la historia y a la redacción de vidas de santos.

El libro está narrado por Dunstan Ramsay, el niño que esquivó la bola de nieve y que se culpa por lo ocurrido a la mujer del pastor, un hecho que lo persigue y marca el resto de su vida. Crece obsesionado con los santos, la culpa, la magia y los secretos de quienes lo rodean. Es él quien intenta aclarar las circunstancias que tienen lugar al final de la historia, y que no voy a desvelar, lo que lo obliga a enfrentarse al relato de su propia vida.

No es la típica novela histórica: aunque pasa por la Primera Guerra Mundial y recorre gran parte del siglo XX, el foco no está en los grandes eventos, sino en los secretos de sus personajes, desde el protagonista (un profesor de historia aparentemente aburrido, pero con una vida interior apasionante) hasta un mago misterioso y mujeres que parecen santas o demonios.

La novela te atrapa y, lejos de ser superficial, es inteligente: habla de mitología, psicología y religión, pero lo hace con un sentido del humor irónico y un ritmo que recuerda a una novela de misterio. Eso sí, he de advertir que, para quienes tengan una profunda fe religiosa o una moral estricta, puede resultar irrespetuosa:

“Tenía la convicción protestante de que los católicos siempre nos escupen en un ojo si pueden, y por supuesto, los jesuitas —taimados y formados en la doblez— podían robarme el trabajo y arreglárselas para hacerme estallar con una bomba y así encubrir su culpa.”

Como curiosidad, el título El quinto en discordia (Fifth Business) es un término del teatro antiguo que se refiere al actor que no es el héroe ni el villano, pero que resulta absolutamente necesario para que la historia cobre sentido y pueda resolverse. Dunstan es ese personaje: el observador que guarda los secretos y mueve los hilos desde la sombra.

En definitiva, “El quinto en discordia” es una novela perfecta en su conjunto, con una buena trama, personajes llenos de matices y un toque de misterio psicológico. Es una historia sobre cómo las pequeñas decisiones de la infancia nos persiguen hasta la vejez.

Robertson Davies (1913-1995) fue uno de los autores canadienses más importantes. Licenciado en Literatura en Oxford, abandona en los 60 el periodismo y enseña Literatura en la Universidad de Toronto.

 * La “Trilogía de Deptford” de Robertson Davies está formada por tres novelas que siguen las vidas entrelazadas de los personajes marcados por un mismo suceso:

-El quinto en discordia, narrada por Dunstan Ramsay
-La mantícora, centrada en Boy Staunton
-El mundo de los prodigios, la vida de Magnus Eisengrim

Título: El quinto en discordia
AutorRobertson Davies
Traductor: Natalia Cervera
Editorial: Asteroide
Publicado: 2006
Páginas: 360

23 junio, 2026

«El enigma de Dios» de Pedro García Cuartango


 

¿Es la muerte el final de la vida? 

¿Es posible demostrar la existencia de Dios? 

Estas preguntas y muchas más pueden formar parte de nuestra vida, independientemente de la creencia o el escepticismo y Pedro García Cuartango nos ofrece en este libro de memorias respuestas y pensamientos desde una reflexión íntima junto a su autobiografía diferenciadas en dos partes que se alternan. 

En la primera plantea cuestiones sobre la existencia de Dios, de manera íntima que en realidad es una invitación personal y filosófica que junto a pensadores como Platón o Kierkegaard, analiza lo que se ha dicho y lo que se ha pensado sobre Dios desde varias perspectivas explorando en todas ellas la relación entre la fe, la incertidumbre y la presencia del ser humano, además, nos comparte su vida y su búsqueda de respuestas, en este acto demuestra su capacidad para crear lazos de unión entre el lector y sus propios pensamientos, pero sin ninguna carga religiosa, no es un tratado teológico y su enfoque no busca imponer certezas, sino compartir su perplejidad y el empeño por encontrar el sentido en un mundo lleno de incertidumbre. 

En la segunda parte, Cuartango nos adentra en su infancia y adolescencia en una familia católica y educado en una escuela parroquial, en aquellos años, aún conservaba una profunda fe, aunque ya en su madurez, se define como agnóstico o mejor, como un católico escéptico, no dejando por ello de plantearse las grandes preguntas y sin perder los valores del catolicismo, pero con dudas sobre la fe. 

A través de su lectura, recorremos su propia evolución intelectual de manera valiente y honesta donde el enigma de la existencia de Dios le ha acompañado siempre, desde la infancia hasta la madurez.

Lector voraz, la filosofía y la ciencia junto a la práctica de la razón, le llevó a un cuestionamiento profundo de sus creencias, explorando simplemente el sentido sobre la fe de manera lúcida y poderosa junto a la presencia de Dios que, si bien no es posible demostrar su existencia, tampoco podemos negarla. 

En definitiva, Pedro García Cuartango, jugando con lo íntimo en unos tiempos llenos cada vez de más incertidumbre, nos invita a la reflexionar sobre la razón y la espiritualidad, pero dejando claro que no pretende convencer a nadie, es un libro donde no vamos a encontrar ideales, sólo preguntas e interrogantes.

 

Título: El enigma de Dios
Autor: Pedro García Cuartango
Editorial: Ediciones B
Publicado: 2025
Páginas:
352

21 junio, 2026

«Ladran, Sancho, señal que cabalgamos» Cervantes nunca escribió esta frase.


 

La frase conocida “Ladran, Sancho, señal que cabalgamos” que simboliza que avanzamos y hacemos ruido a pesar de las críticas, no aparece en "El Quijote", es uno de los casos más grande de efecto Mandela de la lengua española. Cervantes nunca escribió esa frase.

La frase suele atribuirse a un poema del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe, Kläffer(Ladran), donde se lee: "…los fuertes ladridos de los perros solo son señal de que cabalgamos".

La manera en que se añadió a la frase “Sancho”, sigue siendo un misterio, se atribuye en principio a un anónimo, pero también a que pudo tratarse de una forma oral utilizada por Rubén Darío para desestimar a los críticos que lo atacaban por sus raíces mestizas: Si los perros ladran, Sancho, es señal que cabalgamos, que quedó grabada principalmente a través de testimonios sobre su vida, pero no se puede aseverar. Tampoco existe ningún verso o poema publicado por Darío que contenga la frase exacta.

Una de las teorías sobre cómo se incluyó el nombre del escudero sigue una lógica de asimilación cultural. Al existir en el imaginario colectivo hispanohablante la figura del caminante (Don Quijote) expuesto a los peligros del camino, la tradición oral fusionó de forma natural el concepto del poema de Goethe con los personajes de Cervantes. Al añadir el vocativo "Sancho", la frase mutó en un refrán popular definitivo que se independizó por completo de sus autores originales.

18 junio, 2026

«Cortázar y los libros» de Jesús Marchamalo


 

La edición que he leído de “Cortázar y los libros” ha sido reeditada años después con un tercio más de contenido y algo más de 30 nuevas imágenes, imágenes que muestran gran parte de las dedicatorias que aparecen en sus libros, sus anotaciones o sus dibujos.

Este no es un libro al uso, tampoco es una biografía de Julio Cortázar, pero se puede conocer y aprender de él mucho más que en cualquier otro escrito sobre el gran escritor argentino, Marchamalo nos acerca al Julio Cortázar más íntimo y cercano a través de su biblioteca.

El autor realiza un recorrido por la extensa biblioteca (unos cuatro mil ejemplares) que Julio Cortázar tenía en su casa de la Rue Martel de París, con un rincón de lectura y una mesita llena de lápices, pipas, un cenicero y una bonita pirámide de cristal azul que compró en una tienda de antigüedades cercana.

Tras su muerte. Aurora Bernárdez, viuda de Julio, donó todos sus libros a la “Fundación Juan March” de Madrid en 1994; el número de ejemplares podría haber sido mucho mayor si contamos los libros que se dejó entre mudanzas y los que regaló.

Jesús realiza un verdadero trabajo detectivesco sobre los libros de Julio Cortázar y, como el mismo indica, en algunas de sus entrevistas, ha sido una labor de detective antiguo donde la mayoría de los libros están leídos y releídos, con marcas de lápiz o bolígrafo azules, rojos o negros, subrayados, con múltiples notas y comentarios en el propio texto, en sus márgenes, corchetes, dice lo que piensa: ¡Bien!, ¡Bodrio! o ¡Falso!

Julio polemiza con los autores que leía y establecía con ellos un diálogo de conformidad o discrepancia, incluso realizaba dibujos. Señala Marchamalo que la novelista, ensayista, poeta y traductora Marguerite de Yourcenar decía que los libros son la mejor manera de conocer a una persona.

Más de quinientos libros de la biblioteca están dedicados a Julio Cortázar por sus autores y entre ellos destaca el de Juan Carlos Onetti por su elocuencia casi poética como señala Marchamalo, en “Dejemos de hablar al viento” escribe con letra temblorosa:

“Para Julio Cortázar que abrió un boquete respiratorio en la literatura, tan anciana la pobre. Con cariño no literario, Onetti”

Una de las peculiaridades de Julio Cortázar es que firmaba la mayoría de sus libros añadiendo lugar y fecha, incluso la hora, en el capítulo cuatro “El lector caprichoso” se puede leer lo siguiente cuando preparaba por encargo de Jaime Salinas, hijo del poeta, una selección de la obra poética de su padre cuando viajaba por Alemania:

"Nüremberg. La admirable iglesia de San Lorenzo, escribe en la página 206; y en la 209: Leído "en passant", a las cuatro de la mañana".

Por cierto, la firma de Julio Cortázar evolucionó con los años firmando como J. Florencio “Cortázar”, Julio Florencio, Julio Denis, “Cortázar” a secas y Julio Cortázar o Julio C.

Con sólo nueve años leyó los cuentos de Edgar Allan Poe a quien años más tarde, mientras vivía en Italia en 1953, traduciría sus cuentos, contratado por Francisco Ayala que dirigía la editorial de la Universidad de Puerto Rico y por el que cobró tres mil dólares de la época siendo publicados en 1956.

De pequeño la afición de Julio Cortázar era tal que su madre consultó sobre esto al director del colegio primero y al médico después y le recomendaron que le prohibiera el acceso a los libros, años más tarde Julio Cortázar escribiría: “...en aquel momento tuve la certeza que el mundo estaba lleno de idiotas”.

Conocer la biblioteca de Julio Cortázar permite sobre todo conocer sus hábitos, sus manías y los autores que tenía como Scott Fitzgerald, Forster, Faulkner, Salinger, Hemingway, Lewis Carroll, Nabokov, Calvino o los que no tenía como Tolstói o Camus, aunque sí tenía en inglés y francés a Dostoievski, dentro de la literatura española no aparecen Delibes, Ana María Matute, Cela o Umbral pero sí Alberti o Aleixandre.

Tenía grandes amistades del mundo literario de la época, como la de Alejandra Pizarnik a quien llamaba “Alejandrísima”, el matrimonio “Cortázar” (Aurora y Julio) conocieron a Alejandra en París y a partir de entonces, se escribían continuas dedicatorias y notas donde se hacía patente su amistad y confianza; desgraciadamente también se adivinaba el estado emocional de Alejandra que hacía presagiar lo peor, Alejandra Pizarnik acabó suicidándose en 1972.

Otros grandes literatos amigos de Julio Cortázar fueron Octavio Paz, Pablo Neruda y Carlos Fuentes.

Un libro que no te deja indiferente y que tras su lectura te acerca al gran escritor y mejor persona que fue Julio Cortázar y te hace sentir a su lado en cada párrafo, un trabajo extraordinario de Jesús Marchamalo, escritor y periodista.

Dejo los enlaces de la Fundación Juan March donde es posible consultar la biblioteca de Julio Cortázar y la entrevista que Joaquín Soler Serrano le realizó en el programa “A Fondo” en 1977:

La biblioteca de Julio Cortázar | “Fundación Juan March”
www.march.es/es/fondo/biblioteca-julio-cortazar


Julio Cortázar – Entrevistado “A fondo” por Joaquín Soler Serrano
www.youtube.com/watch?app=desktop&v=ppon2ldpJwU

 

Título: Cortázar y los libros
Autor: Jesús Marchamalo
Editorial: Cátedra
Publicado: 2022
Páginas: 128

«Diálogo y valoración» de José Manuel Ramírez



Diálogo y valoración es un ensayo de José Manuel Ramírez del Pozo Martín, Doctor en Ciencia del Lenguaje (PhD), Cum Laude. 

Me encuentro ante un trabajo colosal e impresionante de filosofía del lenguaje y de semiótica, así como de historia y análisis de pensadores y filósofos, una extraordinaria labor de investigación de la que voy a tratar de señalar los aspectos más destacados que he podido asimilar aunque los apartados de análisis puro de la semiótica han requerido de toda mi atención, no es un campo que domine por mi formación STEM, aunque su autor se esfuerza mucho en utilizar un lenguaje lo más cercano posible incluyendo incluso análisis de discursos que facilita su comprensión, pero eso no es todo, en realidad existen dos libros dentro de esta obra, lo que convierten al autor y al ensayo en una publicación brillante y completa, lo puntualizaré al final. 

El ensayo consta de tres apartados y relaciona el lenguaje y los valores humanos que están presentes en toda comunicación desde el prisma académico, pero también didáctico y analiza la filosofía del lenguaje basándose en varios pensadores y filósofos con discursos históricos. Su lenguaje, ideología y los valores humanos son el resultado de un análisis profundo, haciéndonos ver que las palabras no solo comunican ideas, sino que también reflejan y crean emociones. 

En el apartado uno nos brinda un marco teórico que explora la filosofía del lenguaje a través de la historia examinando personajes como Protágoras, Dewey o Saussure, ofreciendo una visión de cómo ha evolucionado el pensamiento sobre el lenguaje, su función en la sociedad, el valor en el pensamiento y la comunicación. 

En su apartado dos se analizan algunos discursos de Ramón y Cajal que demuestran como la valoración y las ideologías están presentes en el lenguaje, demostrando que ambas están íntimamente unidas a nuestras palabras. 

En el apartado último detalla la hipótesis axiológica, es decir, el lenguaje es un proceso fundamentado en la semejanza y la autonomía, es una herramienta para la formación y la transmisión, el diálogo es esencial para la consolidación de los mismos en la sociedad. 

En resumen, "Diálogo y valoración" es un libro dirigido a quienes quieren profundizar en la comunicación y de cómo las palabras nos conectan con el resto de los seres e invita a reflexionar en la manera en la que nos relacionamos con el mundo facilitando el entendimiento para construir una perspectiva nueva y dar forma a nuestras palabras y a otras disciplinas como la sociología y la antropología. 

Pero como comentaba al principio de mi reseña, en realidad hay dos obras en este gran ensayo, la del lenguaje y su importancia en la comunicación actual y de cómo está íntimamente relacionado y puede, de hecho, lo consigue, correr en paralelo con: 

La historia: 

«Protágoras de Abdera […] fue procesado por agnosticismo y sus libros fueron confiscados y quemados. Pero si ha pervivido su dictum, la más famosa vindicación humanista de la Antigüedad: 

“El ser humano es la medida de todas las cosas”»

(pág. 22) 

֍ ֍ ֍ 

«Que la historia mundial de los cinco últimos siglos haya sido liderada por las naciones occidentales, no las convierte en depositarias ni guardianes de esencias humanistas que, por otra parte, emergieron con dificultad en una Europa que padeció una prolongada Edad Media»

(pág. 365) 

Las artes: 

«“El pensador” de Auguste Rodin en el jardín del museo Rodin de París. Originalmente en yeso y titulada “El poeta” […]. La versión en bronce es de principios del siglo XX. Representa una versión idealizada del pensamiento y la creatividad literaria, como resultado de un ensimismamiento.»

(pág. 148) 

֍ ֍ ֍ 

«Los estereotipos racistas quedan disueltos ante el amor, motor novelesco subversivo desde el antiguo relato griego de Dafnis y Cloe, un viaje de amor, hasta la penúltima película de Hollywood, como Los puentes de Madison, que narra el romance otoñal de un fotógrafo aventurero y una mujer casada [...]»

(pág. 297) 

Las ciencias: 

«Kress y Leeuwen proponen como ejemplo de modalidad científica un tipo de dibujo técnico, carente de color, textura, sombra y perspectiva. La ciencia, en su búsqueda de reglas explicativas, tiende a desentenderse de todo aquello que no sea relevante.»

(pág. 254) 

O ambas, Arte y Ciencia: 

«Figuras del renacimiento como Leonardo da Vinci y Andrés Vesalio fueron desarrollando una conciencia del método científico, haciéndolo compatible con el pulcro artístico. En el último tercio del siglo XIX, la especialidad médica de Ramon y Cajal, la anatomía, lo situaba en una larga tradición acostumbrada a congeniar ciencia y arte»

(pág. 164) 

Personajes más destacados:

 

·                    Antoine-Louis-Claude Destutt (Filósofo)

·                    Charles Sanders (Filósofo y Científico)

·                    Hannah Arendt (Filósofa)

·                    John Dewey (Filósofo y Pedagogo)

·                    José Ortega y Gasset (Filósofo)

·                    Protágoras de Abdera (Pensador)

·                    Santiago Ramón y Cajal (Médico y Científico)

·                    Valentín Voloshinov (Lingüista)

 

Algunas obras comentadas:

 

·                    Almendro en Flor (Vincent van Gogh)

·                    El hombre de Vitrubio (Leonado da Vinci)

·                    El pensador (Auguste Rodin)

·                    La escuela de Atenas (Rafael Sanzio)

·                    Tiempos modernos (Charles Chaplin - Fotograma)

 

Título: Diálogo y valoración
Autor: José Manuel Ramírez del Pozo Martín
Editorial:  acvf la vieja factoría
Páginas: 386

 

17 junio, 2026

«Mary Shelley» de Paola Cantatore & Alessandro Vicenzi


 

Introducción

Mary Shelley es hija de una de las primeras feministas de la historia, Mary Wollstonecraft y un brillante filósofo, William Godwin, de ellos aprendió la audacia y el inconformismo, pero el papel de la mujer en esa época la condenó a sacrificar su carrera literaria, su dignidad y su reputación, viéndose obligada a publicar de manera anónima y han tenido que pasar 200 años para hacerse oír.

Personajes

Mary Shelley, cuyo nombre de soltera era “Mary Wollstonecraft Godwin”, estuvo rodeada de personajes conocidos, como sus propios padres.

Su madre falleció a los pocos días de su nacimiento, Mary Wollstonecraft y es la autora de la “Vindicación de los derechos del hombre” y “Vindicación de los derechos de la mujer” donde expone la igualdad entre hombres y mujeres.

Su padre, anarquista utilitarista, William Godwin, ya había publicado “Investigación acerca de la justicia política”.

El poeta Lord Byron (George Gordon Byron) y el médico y secretario personal de Byron, John William Polidori, autor del primer relato vampírico en su libro "El vampiro" que fue eclipsado años más tarde por Bram Stoker con su obra “Drácula”.

Por último, están Percy Bysshe Shelley (con quién se casa años más tarde), escritor, ensayista y poeta romántico y Jane Clairmont (hermanastra de Mary Shelley, ex de Lord Byron y madre de la hija de éste).

Desarrollo

Es un lluvioso verano de 1816 en Suiza, un grupo de jóvenes ingleses están situados alrededor de una chimenea, beben alcohol mezclado con láudano y cuentan historias, hablan de los avances de la ciencia médica y de las posibilidades de la galvánica para revivir cuerpos inertes, entre ellos se encontraban Mary, Percy y Jane que habían viajado desde Inglaterra para reunirse con Lord Byron, presente en la reunión y en compañía de John William Polidori. Lord Byron propone un reto, cada uno escribiría un relato de terror lo que provoca durante esos días pesadillas en Mary Shelley que se cree fueron fuentes de inspiración para más tarde escribir “Frankenstein” o el moderno Prometeo, precursora de la nueva ciencia ficción y considerada como una de las mejores obras del siglo XIX.

Mary W. G. (Mary Shelley) llega al mundo a caballo entre la ilustración y el Romanticismo, su madre fallece poco después, algo habitual en la época debido a la falta de higiene en los partos.
Mary tiene ya 10 años y su padre recibe habitualmente visitas de filósofos, eruditos, ensayistas, poetas y políticos, sorprendentemente a Mary se le permite participar en las veladas.

Su padre se casa de nuevo con Mary-Jane de quien Mary W. G. (Mary Shelley) sufre constantes desprecios y se mudan a la ciudad en Skinner Street donde abren en la primera planta una librería especializada en literatura infantil.
Se cree que la escucha en su casa de la lectura del libro “La balada del viejo marinero” le impresionó tanto que “Frankenstein” sitúa el comienzo en esos mismos hielos árticos.

Tras las continuas discusiones de Mary W. G. (Mary Shelley) con su madrastra, es enviada a Escocia a casa de unos amigos del padre, los Baxter, le impresionó tanto el lugar que vuelve a tomar el lugar como referencia para el escenario de “Frankenstein” donde Robert Walton navega para encontrarse con el científico Víctor Frankenstein, por cierto, Frankenstein era el científico, no el monstruo.
Años más tarde en su casa de Londres, conoce casualmente a Percy Bysshe Shelley cuando éste visita a su padre, Percy estaba casado y con hijos, Mary y Percy se enamoran ese mismo día lo que cambiaría más tarde el rumbo de sus vidas y sus familias.

Tras idas y venidas de Mary junto a Percy por Europa, regresan a Londres, sin dinero y llenos de deudas, finalmente deciden casarse en diciembre de 1816.

En 1817, Mary, de nuevo embarazada, escribe en sus diarios las etapas de Frankenstein cuyo primer escrito tendría seguramente formato de cuento y que es ampliado con una prosa sencilla, estas eran la corrección, transcripción y nueva corrección.

La segunda edición, con pequeñas correcciones de su esposo Percy y con un estilo más literario, se publica en 1818 con una tirada de 500 ejemplares y de forma anónima, pero el prefacio, escrito por Percy, fue reconocido y se le atribuyó el resto de la obra, nadie creía en esa época que el libro estuviera escrito por una mujer.

La tercera edición que Mary Shelley revisó minuciosamente y con una nueva introducción de la propia autora se publica en 1831 en un tono más oscuro y apasionado.

Mary Shelley sobrevive a su esposo Percy, fallecido en trágicas circunstancias en el mar, durante treinta años hasta que en 1851 fallece, cuidada en todo momento por su hijo Percy, el único que le quedaba con vida, tras su muerte encuentran en un cajón el corazón de su esposo Percy y mechones de pelo de sus hijos fallecidos que fueron enterrados en su tumba posteriormente.

Mary Shelley lucho hasta la extenuación para ser reconocida como la autora de “Frankenstein” que seguía atribuyéndose a su esposo Percy, fue en la segunda edición donde por fin aparece su nombre publicado en la cubierta.

Cuando el libro es llevado al teatro por Richard Brinsley Peake en 1823, Mary Shelley estaba presente y el monstruo es mostrado con la cara verde y candados en la mandíbula, sensible a la música como en el libro, pero no habla, solo emitía gruñidos, esta imagen se tomó como referencia en el cine, la película más famosa fue la interpretada por Boris Karloff en 1931 donde aparecía con electrodos en el cuello.

Análisis

La obra es un magnífico relato de la vida de Mary W. G. (Mary Shelley) que transcurre a lo largo del tiempo acompañado por algunos hechos históricos donde se pone de manifiesto el complejo, injusto y demoledor papel de la mujer de la época relegada a un papel servicial y doméstico bajo el dominio del hombre, lo que a Mary Shelley le supuso un esfuerzo extraordinario dado su carácter reivindicativo, libre e inconformista, enemiga de los convencionalismo y las ataduras morales de la época, de hecho, vivió con su marido Percy y su hermanastra Jane (años más tarde se cambió el nombre por el de Claire) consintiendo al principio la relación paralela que su hermanastra Jane mantenía con Percy, así como el intenso y cercano vinculo intelectual que su esposo entabló, brevemente, con Lord Byron.

Mary Shelley fue una mujer valiente, inteligente, avanzada para su época, deslumbrante y atractiva, de hecho, el propio vicepresidente norteamericano Aaron Burr llegó a comentarlo.
Shelley estuvo enamorada de su esposo Percy hasta los últimos días de su vida.

El trabajo que han realizado sus autores, ilustradora y traductora es notable, se lee cómodamente y está bien estructurado y con sólo 125 páginas. El libro se divide en 120 capítulos que hace que la lectura sea amena, aunque en el algún capítulo nos podemos encontrar con una falta de continuidad o sobreexposición del hilo argumental, que se puede entender dada la compleja trama de la vida de Mary Shelley y sus personajes, al final del libro podemos ver un árbol genealógico que nos ayuda a situar a cada personaje.
Quiero destacar las maravillosas notas a pie de página capaces de sacarte una sonrisa.
El lenguaje es desenfadado y divertido salvando las distancias de una época oscura y lúgubre donde se pensaba que el fin del mundo podía estar cerca y de los acontecimientos dolorosos vividos por su protagonista.

Personajes citados en el libro

  • Alexander Gordon
  • Ferdinand von Hebra
  • Frances Blood
  • Gilbert Imlay
  • Goethe
  • Ignaz Semmelweis
  • Jean-Jacques Rousseau
  • Louis Poignand
  • Luigi Galvani
  • Samuel Taylor Coleridge
  • Thomas Love Peacock
  • William Sturgeon

Datos

  • Autores: Paola Cantatore & Alessandro Vicenzi
  • Ilustradora: Daria Tommasi
  • Traductora: Blanca Gago
  • Editorial: Nórdica Libros
  • Narrativa / Ilustración / Biografía
  • Publicado en 2024
  • 125 páginas