26 julio, 2026

«Una mujer de Belfast» por Mary Beckett


 

La escritora irlandesa Mary Beckett (Belfast, 1926 – Dublín, 2013) observa atentamente el día a día de una sociedad desolada por los problemas religiosos y políticos. Sus relatos están llenos de sensibilidad, de silencios y de heridas cotidianas. Al escribir con una voz tan íntima y cercana, logra que este sea un libro breve, honesto y profundamente humano.

El libro me lleva a Belfast, en Irlanda del Norte, durante los turbulentos años del Conflicto, para retratar a esas mujeres que a lo largo del tiempo siempre han sido ignoradas por la literatura, las que cuidaban de sus hijos y su familia o aquellas que sacaban adelante su pequeño negocio y que proporcionaban alimentos, ropas y todo aquello que lograban hacer de la vida algo digno.

Su autora, contundente, directa y adelantada a su tiempo, no duda en ningún momento en plantear los conflictos morales de la época, abordando cuestiones profundas como la concepción fuera de los vínculos formales o la desigualdad de género. Sus historias se centran en la rutina doméstica y las tensiones sociales de Belfast, demostrando que no estamos ante un libro político, sino ante una obra íntima sobre la maternidad, las frustraciones y la soledad de la vida interior.

Me llama la atención que en sus relatos no hay grandes tramas complejas. Son historias simples y cercanas, pero que revelan la fuerza y la vulnerabilidad de unas mujeres que intentan encontrar su lugar en un entorno duro, callando y resistiendo a todo lo que ocurre a su alrededor. Son, sin duda, relatos para leer pausadamente y reflexionarlos.

“Una mujer de Belfast” apareció por primera vez en 1980, cuando la autora ya superaba los cincuenta años. Su forma de escribir supuso el comienzo de una revuelta silenciosa que anticipó el camino para las escritoras que llegarían después.

Título: Una mujer en Belfast
Autor: Mary Beckett
Traductora: Regina López Muñoz
Editorial: Errata Naturae
Publicado: 2026
Páginas: 168

«La pérdida de la felicidad» de Angie Kim


 

Tenía ganas de leer alguna novedad en estas fechas que me evadiera y me hiciera volver a mi pasión por la intriga y el suspense (me gustan casi todos los géneros, que le vamos a hacer) y me decidí por “La pérdida de la felicidad” de Angie Kim, una autora emigrada desde Seúl a Baltimore que estudió filosofía en la Universidad de Stanford y posteriormente derecho en la Harvard Law School; ganadora del premio Edgar Allan Poe en 2020 a la mejor primera novela estadounidense.

¿Qué tenemos aquí exactamente? Pues un thriller familiar cuyo comienzo es espectacular y digno del género: un padre de familia que sale a pasear con su hijo Eugene pero de regreso a casa, solo aparece el chico, ensangrentado y sin poder dar explicaciones al padecer el síndrome de Angelman (un trastorno neurogenético que provoca entre otros efectos la incapacidad del habla), a partir de aquí, Angie Kim elabora una historia que mezcla el misterio y las emociones en un entorno familiar de esas que nos da la sensación que guardan secretos y donde los silencios dicen más de lo que se calla.

Mia, la narradora y hermana de Eugene, es una joven que siempre tiene respuestas para todo. Es analítica y casi obsesiva, sin embargo, sus deducciones hacen que nuestra lectura tenga un color especial, que sea diferente porque no sólo sigue atenta la investigación de la desaparición de su padre, sino que revisa cada signo, cada detalle y cada interpretación que ella considera sin fundamento.

El libro juega mucho con esta idea, la de que no siempre estamos viendo lo que pasa, sino lo que creemos que está pasando, lo que le da a la trama ese tono inquietante propio del buen thriller, después de todo su autora es conocida por mezclar misterio, drama legal e historias familiares.

Lo que más me ha atrapado del libro, es su inteligencia narrativa, su profundidad emocional; esa tensión entre lo que se sabe y lo que se interpreta; Eugene, el hermano de Mia y el hecho de que no pueda hablar, lo convierte en un personaje esencial, porque sus gestos y mutismo son pistas, pero también son un recordatorio de lo difícil que es comunicarse incluso dentro de una misma familia. La autora aprovecha esta circunstancia para reflexionar sobre el lenguaje, la memoria y la felicidad, pero no de una manera profunda, sino desde la misma historia que nos ocupa y las circunstancias que la rodean.

El ritmo de la novela me ha resultado espléndido y fácil de seguir sin apenas esfuerzo; tiene algunos pasajes que sorprenden, de mucha carga emocional, porque no es solo lo que ha ocurrido con el padre, es lo que pasa cuando una familia se enfrenta a lo que no quiere ver, y es ahí donde el libro cobra importancia: tensa la espera y nos obliga a reflexionar en cómo interpretamos a los demás.

Es, en resumen, un thriller que se lee con gusto, que nos engancha y nos deja una agradable sensación, porque no es sólo intriga, suspense y misterio, es una historia sobre cómo algo que puede parecer cierto a primera vista, se puede volver frágil y de cómo la felicidad se desvanece sin apenas darnos cuenta. 

Título: La pérdida de la felicidad
Autora: Angie Kim
Traductora: Isabel Murillo
Editorial: La esfera de los libros
Publicado: 2026
Páginas: 440


20 julio, 2026

«El diccionario de Coll» de José Luis Coll


 

Hay libros que se leen y te hacen reír y “El Diccionario de Coll” es uno de ellos. Al comenzar a leerlo tienes la sensación de ser un manual serio y ordenado, pero enseguida te das cuenta de que Coll juega con las palabras y nos hace ver que el lenguaje también está para pasarlo bien y hacerlo divertido. El autor lo hace de una manera inteligente y juguetona, las convierte en un galimatías, pero sin intención de resolverlo convirtiéndolo en resultado divertido y ameno que nos saca una sonrisa.

Sus definiciones de las palabras son como pequeñas bromas que te quiebran la cabeza la primera vez que las lees, pero que en cuanto las asimilas, entras en su juego inmediatamente. Ejemplo de ellas y que puede servir para resumir su estilo, son: “Cantalán: Joan Manuel Serrat.”, “Marciso: Gran masa de agua enamorada de sí misma” o “Profesir: Título mobiliario de algunos catedráticos ingleses”. José Luis Coll te suelta una frase que parece seria, pero en cuanto la lees dos veces te das cuenta de su ingenio, trastocando los significados con una elegancia tremenda.

Lo bueno de este libro es que no envejece para nada. Su juego de palabras es tan original como certero que no depende de modas ni de referencias que caducan. A lo largo de los siglos, el lenguaje siempre ha evolucionado para adaptarse al mundo y el “El diccionario de Coll” demuestra que se puede transformar sin exageraciones y sin buscar la carcajada fácil. Te hace sonreír porque te enseña que las palabras, si las miras de lado tienen vida propia.

Cada entrada es una pequeña sorpresa que en ocasiones puede parecer un chiste, un microrrelato o una paradoja. Coll escribe con la ingenuidad y el sentido burlón del que los buenos humoristas sacan partida. Una ventaja del libro es que no existe una trama, puedes abrirlo por cualquier página y siempre encuentras algo que te alegra el día y te hace disfrutar.

Este diccionario, es un recordatorio de que la lengua está siempre viva y de que también sirve para jugar, para reírse un poco de nosotros mismos, para dejar la seriedad atrás. Coll no quiere ordenar el mundo: quiere desordenarlo con estilo, y en ese desorden aparece una forma de lucidez y elegancia dejándote al final la sensación de haber leído algo sencillo, pero no por ello menos inteligente y brillante; palabras que pueden parecer absurdas en un principio, pero que terminas asumiendo sin ningún problema. Un libro que, sin pretender nada, consigue mucho: nos hace ver que las palabras pueden ser sacadas de contexto para crear cosas maravillosas.

Título: El diccionario de Coll
Autor: José Luis Coll
Editorial: Planeta
Publicado: 1979
Páginas: 222


18 julio, 2026

«La inundación y otros relatos» de Evgueni Zamiatin


 

Este libro ofrece una mirada muy amplia del mundo literario de Evgueni Zamiatin y de los tres ejes que atraviesan toda su obra: la fragilidad del individuo, la crítica a los sistemas autoritarios y la idea de que la creatividad solo puede nacer en libertad, nunca bajo órdenes ni obediencias dictatoriales.

En «La caverna», Zamiatin nos recuerda lo frágil que es la modernidad. Basta un invierno brutal para que una ciudad quede paralizada y vuelva, casi sin darse cuenta, a un estado primitivo. El frío, la oscuridad y la falta de energía revelan lo vulnerable que es nuestra cultura cuando desaparecen las comodidades a las que estamos acostumbrados.

En «La inundación», el foco cambia hacia lo emocional. Sofía, atrapada en un matrimonio sin vida, se ve arrastrada por una corriente de celos y deseo reprimido que termina desbordándose como el agua del título. Aquí Zamiatin muestra cómo una emoción contenida puede transformarse en violencia cuando no encuentra salida.

«Tengo miedo» es quizá el relato más íntimo: una exploración del temor cotidiano, ese que no necesita monstruos ni amenazas externas porque nace dentro de ti. El protagonista ve cómo la realidad se distorsiona y cómo lo más banal puede convertirse en una sombra inquietante.

La crítica social aparece en «Carta a la redacción», donde Zamiatin utiliza la ironía para mostrar cómo la burocracia puede convertirse en una muralla que separa al ciudadano del mundo. Lo que debería ser un trámite sencillo se transforma en un mecanismo que aplasta, confunde y deshumaniza.

Esa sensación de asfixia se vuelve real en «Cartas a Stalin», un testimonio duro y conmovedor donde el autor defiende su derecho a escribir frente a un Estado que lo vigila y lo silencia. Es el texto más humano del conjunto, porque muestra al escritor enfrentándose a su propia supervivencia creativa.

Finalmente, el ensayo «La entropía y el hacha» resume la idea que recorre todo el libro: la entropía simboliza el movimiento, el cambio y la libertad creativa; el hacha, la fuerza del poder que intenta cortar, ordenar y controlar. Zamiatin advierte que cuando una sociedad teme el cambio, termina recurriendo a la violencia para mantener su estabilidad.

Si al leerlo, traemos la idea preconcebida de que «Nosotros» pudiera repetirse aquí, nos encontramos con una bonita paradoja: mantiene los mismos conceptos de fragilidad del individuo, la crítica a los sistemas rígidos y que la creatividad solo puede darse en libertad, pero narrado fuera del concepto distópico de «Nosotros». Esto es visible especialmente en los capítulos «Tengo miedo», «La caverna» y, sobre todo, «Cartas a Stalin», donde desvela su cruda realidad frente al régimen ruso.

«La inundación y otros relatos» es un libro interesante para conocer a Zamiatin más allá de su famosa novela «Nosotros» y entender la presión a la que estuvo sometido. Está indicado para quienes quieran profundizar en él, pero queda lejos de un lector que busca una lectura sencilla.

Título: La inundación y otros textos
Autor: Yevgueni Zamiatin
Traductora: Marta Rebón
Editorial: Automática Editorial
Publicado: 2026
Páginas: 112



08 julio, 2026

«V2» por Robert Harris


 

V2, de Robert Harris, comenta en sus notas que la historia transcurre a lo largo de cinco días, a finales de noviembre de 1944, y que su escenario es fáctico. Los ataques de los V2 desde los bosques de la costa holandesa sobre Londres sucedieron realmente, y algunos personajes, como Wernher von Braun o el general Hans Kammler, son históricos; el resto, al igual que sus tramas, son imaginarios.

El libro está protagonizado por el cohete V2 (abreviatura de Vergeltungswaffe 2, “arma de represalia número 2”), un misil balístico con ojivas de una tonelada dirigido contra Londres, Amberes y París. De los lanzados, 517 impactaron en Londres, cuyos habitantes temían especialmente porque su vuelo era silencioso lo que impedía ser detectados y correr hacia los refugios.

Este documentado thriller está contado desde la perspectiva de dos personajes ficticios: el ingeniero, doctor Graf, miembro del equipo de cohetes de Wernher von Braun, que termina en los bosques de la costa holandesa supervisando el lanzamiento de misiles hacia Londres; y Kay Caton‑Walsh, una joven auxiliar de la WAAF que trabaja en el centro de interpretación fotográfica de Medmenham y es seleccionada poco después para una misión de alto secreto en Bélgica. Sus vidas se cruzarán durante unos minutos al final de la guerra.

Para el personaje de Kay, Robert Harris se inspiró en las memorias de Eileen Muriel Younghusband, una de las oficiales de la Fuerza Aérea Auxiliar de Mujeres enviadas a Malinas, base de lanzamiento de los V2, en gran parte móviles, en un intento de contrarrestar los ataques sobre Londres, ya que la RAF no fue capaz de localizarlos. Kay y el resto del equipo formado para este fin decidieron calcular, mediante métodos algebraicos aplicados a la física de un cohete cuyo motor lo impulsaba durante un breve periodo antes de apagarse y dejarlo en caída libre parabólica, las coordenadas de la base de lanzamiento para que la fuerza aérea británica pudiera atacarla. Disponían para todo el cálculo de menos de seis minutos.

En Gran Bretaña, toda la población, hombres y mujeres, ancianos y jóvenes, fue movilizada. Esto permitió a las mujeres realizar por primera vez trabajos cruciales y de gran importancia en un estado de guerra. Por otro lado, hay que destacar el trabajo de los ingenieros alemanes, capaces de desarrollar en un tiempo récord la tecnología que permitió la construcción del V2. Paradójicamente, puede afirmarse, de manera cruda pero real, que, si el Estado alemán no hubiera puesto sus recursos, con el visto bueno de Hitler, al servicio del desarrollo de este cohete, la llegada del hombre a la Luna en 1969 no habría sido posible o se habría retrasado.

Finalizada la guerra y tras la caída del régimen nazi, se puso en marcha la Operación Paperclip, nombre en clave de la operación del Servicio de Inteligencia y Militar de los EE. UU. que permitió la salida de Alemania de científicos e ingenieros alemanes, entre ellos von Braun, quien se instaló en Estados Unidos y se convirtió más tarde en director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y principal diseñador del Saturno V, el cohete que llevaría al hombre a la Luna.

En septiembre de 1945, algunos de estos ingenieros visitaron Londres y se lamentaron al comprobar que se habían retirado los escombros de los edificios afectados por los bombardeos, lo que impedía conocer los daños reales ocasionados por los V2.

Otro personaje real de la novela es el general de las SS (Schutzstaffel, “escuadras de protección”), Hans Kammler, nombrado por Speer como su representante para el diseño y construcción de campos de concentración, y que empleó mano de obra esclava de prisioneros durante la construcción de la planta de producción de cohetes. En 1944, Himmler convenció a Hitler de poner el proyecto V2 directamente bajo control de las SS, reemplazando a Walter Dornberger por Kammler.

El libro, que consta de 22 capítulos y 304 páginas, tiene una lectura fluida y amena. Harris escribe muy bien y posee una gran capacidad para contar historias. En V2 combina con acierto los detalles técnicos con un drama de guerra que muestra la ambigüedad humana en ambos bandos: personajes llenos de vida, dudas y esperanza, en una trama inteligente y brillante. Es de destacar la extraordinaria e impecable traducción de Matuca Fernández de Villavicencio.

He disfrutado mucho de la presencia de constantes diálogos, que hacen la lectura más cercana y ágil, junto con capítulos en su mayoría breves, algo que se agradece dada la complejidad de la trama y de los personajes. Como peculiaridad, los capítulos se alternan para un mismo suceso entre el escenario belga de la base de lanzamiento de misiles alemanes y el escenario londinense con las oficiales de la WAAF (Fuerza Aérea Auxiliar Femenina) encargadas del análisis fotográfico aéreo y del cálculo matemático de la trayectoria del V2 para tratar de localizar las coordenadas del punto de partida.

Muchos de los cargos de los oficiales alemanes aparecen en alemán, y algunas palabras del escenario belga, en francés. Aunque esto no resulta excesivamente molesto, obliga a consultar el diccionario si no se conocen ambos idiomas, como es mi caso.

A pesar de ser un libro sobre la Segunda Guerra Mundial, no abusa de la terminología militar ni tecnológica, y la combina con la vida privada y sentimental de algunos personajes, con continuos flashbacks sobre su pasado, lo que hace de V2 una lectura apta y recomendable incluso para quienes no son amantes de la ficción histórica sobre la Segunda Guerra Mundial.

¡Pasen y lean!

Título: V2
Autor: Robert Harris
Traductora: Matuca Fernández de Villavicencio
Editorial: Grijalbo
Publicado: 2024
Páginas: 304