“El quinto en
discordia” es el primer libro de los tres que componen la “Trilogía de
Deptford” *. Comienza un día de invierno de 1908 en un pequeño pueblo
canadiense, Deptford, donde dos niños amigos, Boy Staunton y Dunstan Ramsay, se
están peleando. Boy lanza una bola de nieve a Dunstan; este se agacha y la bola
pasa de largo, impactando en la cabeza de la mujer del pastor, que está
embarazada. El golpe le provoca un parto prematuro y la deja trastornada. A
partir de ese momento, las vidas de todos los implicados cambian radicalmente.
La amistad
entre Dunstan y Boy durará toda la vida y estará siempre marcada por la
rivalidad entre ambos. Mientras Boy triunfa como empresario influyente y se
convierte en un millonario egocéntrico que se olvida del incidente, Dunstan se
dedicará a la enseñanza de la historia y a la redacción de vidas de santos.
El libro está
narrado por Dunstan Ramsay, el niño que esquivó la bola de nieve y que se culpa
por lo ocurrido a la mujer del pastor, un hecho que lo persigue y marca el
resto de su vida. Crece obsesionado con los santos, la culpa, la magia y los
secretos de quienes lo rodean. Es él quien intenta aclarar las circunstancias
que tienen lugar al final de la historia, y que no voy a desvelar, lo que lo
obliga a enfrentarse al relato de su propia vida.
No es la típica
novela histórica: aunque pasa por la Primera Guerra Mundial y recorre gran
parte del siglo XX, el foco no está en los grandes eventos, sino en los
secretos de sus personajes, desde el protagonista (un profesor de historia
aparentemente aburrido, pero con una vida interior apasionante) hasta un mago
misterioso y mujeres que parecen santas o demonios.
La novela te
atrapa y, lejos de ser superficial, es inteligente: habla de mitología,
psicología y religión, pero lo hace con un sentido del humor irónico y un ritmo
que recuerda a una novela de misterio. Eso sí, he de advertir que, para quienes
tengan una profunda fe religiosa o una moral estricta, puede resultar
irrespetuosa:
“Tenía la convicción protestante de que los católicos siempre nos escupen en un ojo si pueden, y por supuesto, los jesuitas —taimados y formados en la doblez— podían robarme el trabajo y arreglárselas para hacerme estallar con una bomba y así encubrir su culpa.”
Como
curiosidad, el título “El quinto en discordia” (Fifth Business)
es un término del teatro antiguo que se refiere al actor que no es el héroe ni
el villano, pero que resulta absolutamente necesario para que la historia cobre
sentido y pueda resolverse. Dunstan es ese personaje: el observador que guarda
los secretos y mueve los hilos desde la sombra.
En definitiva, “El quinto en discordia” es una novela perfecta en su conjunto, con una buena trama, personajes llenos de matices y un toque de misterio psicológico. Es una historia sobre cómo las pequeñas decisiones de la infancia nos persiguen hasta la vejez.
Robertson Davies (1913-1995) fue uno de
los autores canadienses más importantes. Licenciado en Literatura en Oxford, abandona
en los 60 el periodismo y enseña Literatura en la Universidad de Toronto.
-La mantícora, centrada en Boy Staunton
-El mundo de los prodigios, la vida de Magnus Eisengrim
Autor: Robertson Davies
Editorial: Asteroide
Publicado: 2006
Páginas: 360
