¿Es la muerte el final de la vida?
¿Es posible demostrar la existencia de Dios?
Estas preguntas y muchas más pueden formar parte de nuestra vida, independientemente de la creencia o el escepticismo y Pedro García Cuartango nos ofrece en este libro de memorias respuestas y pensamientos desde una reflexión íntima junto a su autobiografía diferenciadas en dos partes que se alternan.
En la primera plantea cuestiones sobre la existencia de Dios, de manera íntima que en realidad es una invitación personal y filosófica que junto a pensadores como Platón o Kierkegaard, analiza lo que se ha dicho y lo que se ha pensado sobre Dios desde varias perspectivas explorando en todas ellas la relación entre la fe, la incertidumbre y la presencia del ser humano, además, nos comparte su vida y su búsqueda de respuestas, en este acto demuestra su capacidad para crear lazos de unión entre el lector y sus propios pensamientos, pero sin ninguna carga religiosa, no es un tratado teológico y su enfoque no busca imponer certezas, sino compartir su perplejidad y el empeño por encontrar el sentido en un mundo lleno de incertidumbre.
En la segunda parte, Cuartango nos adentra en su infancia y adolescencia en una familia católica y educado en una escuela parroquial, en aquellos años, aún conservaba una profunda fe, aunque ya en su madurez, se define como agnóstico o mejor, como un católico escéptico, no dejando por ello de plantearse las grandes preguntas y sin perder los valores del catolicismo, pero con dudas sobre la fe.
A través
de su lectura, recorremos su propia evolución intelectual de manera valiente y
honesta donde el enigma de la existencia de Dios le ha acompañado siempre, desde
la infancia hasta la madurez.
Lector voraz, la filosofía y la ciencia junto a la práctica de la razón, le llevó a un cuestionamiento profundo de sus creencias, explorando simplemente el sentido sobre la fe de manera lúcida y poderosa junto a la presencia de Dios que, si bien no es posible demostrar su existencia, tampoco podemos negarla.
En
definitiva, Pedro García Cuartango, jugando con lo íntimo en unos tiempos llenos
cada vez de más incertidumbre, nos invita a la reflexionar sobre la razón y la espiritualidad,
pero dejando claro que no pretende convencer a nadie, es un libro donde no
vamos a encontrar ideales, sólo preguntas e interrogantes.
