04 abril, 2026

«Aterrizaje en la Luna» de Hergé


 

“Aterrizaje en la luna” (1954), la segunda parte de “Objetivo: La Luna”, es el número decimoséptimo de las aventuras de Tintín. Hergé continua con la intensa investigación sobre cohetes y viajes espaciales que ya comenzó en el número anterior que trataba de la preparación técnica y estaba llena de suspense.

"Aterrizaje en la Luna" es la gran aventura, Hergé nos mete de lleno en el cohete y logra transmitir esa sensación de claustrofobia que debe sentirse encerrado en una nave y de asombro entusiasta al mismo tiempo repleto de acción, misterio y aventuras. 

La historia comienza donde termina la anterior, con el profesor Tornasol, Tintín, Milú, el capitán Haddock y Frank Wolff, asistente de Tornasol y dos polizones que no desvelaré y que descubrirán poco después, a bordo de una nave que se dirige hacia la Luna y que despegó desde el Centro de Investigaciones Atómicas de Sbrodji en Syldavia. 

Lo que más me gusta de este número es cómo maneja el silencio del espacio. Diseña grandes viñetas y algunos textos son más largos, propio de escenas donde es necesario dibujar grandes perspectivas relacionadas con el hecho de estar en el espacio y que te hacen sentir la soledad del astronauta fuera de la Tierra. No es solo un cómic de acción; es una experiencia visual que, para la época, debió ser algo revolucionario. 

Pero no todo son hechos científicos y tecnología. Haddock tiene un protagonismo especial, su personaje está lleno de ocurrencias y buen humor, como el momento en que, al verter en un vaso whisky, que ha introducido de contrabando en un libro falso (un tratado de astronomía), por efecto de la gravedad, el líquido se transforma en una burbuja que comienza a flotar por la nave y Haddock comienza a perseguirlo, una imagen que, en el año de su publicación, era algo revolucionario. 

El tema del espionaje está presente en todo momento y contiene un peso dramático que no es usual en el resto de las aventuras de Tintín que demuestra que Hergé no solo quería volar al espacio y dibujar cohetes, también quería hablar de reparación y de los límites éticos de la lealtad. 

En resumen, es el cierre perfecto para este díptico. Si la primera parte nos puso los pies en el centro de investigación, esta nos pone la cabeza en las estrellas. Una lectura obligatoria que no ha envejecido en ningún momento. 

 

Título: Tintín - Aterrizaje en la Luna
Autor: Georges Remi (Hergé)
Traductora: Concepción Zendrera
Editorial: Juventud (Edición de 1989)
Edición: 2019
Páginas: 64


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