09 abril, 2026

«Querido Librero» de José Luis Romero


 

“Querido librero” es un libro que habla de libros, del poder que tienen para cambiarnos la vida y, sobre todo, del papel fundamental que ocupan las librerías y el oficio de librero.

Publicada en 2025, la novela de José Luis Romero, una historia epistolar, nos lleva a nuestros más íntimos recuerdos y que recorre generaciones.

Me ha recordado a la obra de Helene Hanff “84, Charing Cross Road” que vincula la lectura con la afectividad. El autor, con un lenguaje sensible escribe una historia en la que la literatura no solo es un medio de comunicación, sino que sirve para impulsar las emociones y los secretos.

Aline, la protagonista principal, junto a Alberto (el librero) y Helena (hija de Alberto), es una joven actriz que vive en París que decide escribir a una librería de viejo situada en Córdoba, Andalucía, recomendada por su padre que vive cerca de ella y amigo del librero, en busca de obras de Federico García Lorca para adaptarlas a una obra teatral.

La carta llega al librero, Alberto, un apasionado por los libros, quien responde e inicia con ella un intercambio epistolar. Con el tiempo, este intercambio trasciende el interés literario para convertirse en una historia de amor que desafía el tiempo y la distancia.

Décadas después, Helena, que vive con su padre junto a su marido y su bebe, se dirige al dormitorio de Alberto para darle los buenos días; descubre que no está y aunque extrañada, aprovecha la ocasión para ordenar sus cajones. Al abrir uno de ellos, encuentra un manojo de cartas escondidas en el fondo y llevada por la curiosidad, comienza a leerlas inmediatamente. Este hallazgo la empuja a recomponer un pasado que desconocía enfrentándose a un secreto familiar callado durante años que convierte la narración en dos historias paralelas: la de Aline y Alberto, y la de Helena, que busca comprender sus orígenes y el legado emocional que ello implica.

La alternancia entre las cartas y la narración de Helena da lugar a dos tiempos narrativos con voces distintas pero complementarias. La lectura, que se convierte en íntima y reflexiva, invita a una mirada atenta donde el autor demuestra un gran dominio del lenguaje con diálogos que transmiten autenticidad y la ambientación, en París y en la librería, cargadas de simbolismo: los libros son refugio, los espacios memoria y las palabras puentes.

Si tuviera que destacar su estructura literaria, lo primero sería el papel de los libros que no solo relaciona a sus personajes, sino que también se convierten en testigos silenciosos de sus emociones y decisiones. Por otro lado, destaca la entrañable belleza de las cartas como una forma de expresión duradera e íntima llenas de memorias y recuerdos, Helena busca en ellas su identidad a través de sus fragmentos para descubrir secretos familiares, los mismos que han moldeado su vida. Por último, la reciente maternidad de Helena y la ausencia de su padre, genera en la lectura de las cartas una tensión emocional que atraviesa toda la novela, moviéndose entre el silencio y la memoria.

“Querido librero” es un libro que conmueve, una historia que se toma su tiempo para encontrar a lo largo de su lectura que la literatura puede llegar a ser un espejo de nuestras propias vivencias, que atrae por su sinceridad y profundidad al que su formato epistolar, ayuda a potenciar la intimidad del relato.

El autor realiza continuos guiños a grandes figuras literarias como Lorca, que abre la narración; Gustave Flaubert, Ernest Hemingway, James Joyce, Fitzgerald, Julio Cortázar y Elena Garro; Bioy Casares, Carmen Martín Gaite o Cela. También homenajea a los nostálgicos tebeos de la época, como Roberto Alcázar y Pedrín, El Jabato o El Capitán Trueno, y a poetas como Jorge Guillén.

La novela nos recuerda que los libros no solo contienen historias, sino que también las provocan; que detrás de cada carta puede esconderse un universo emocional, y que el pasado, por más oculto que esté, siempre encuentra la forma de salir a flote. Es, en definitiva, un canto a la palabra escrita, al amor que reta al tiempo y a los vínculos que sobreviven.


Autor: José Luis Romero
Editorial: Plata editores
Publicado: En septiembre de 2025
Género: Ficción moderna, epistolar
Páginas: 224
Idioma: español

06 abril, 2026

«Una tumba en el aire» de Adolfo García Ortega


 

Leer no solo nos permite visitar lugares y conocer sus historias; también nos transporta a ellos. Quienes disfrutamos de la lectura, durante el proceso, habitamos esos espacios, vivimos sus relatos, los sentimos y los padecemos. Además, leer nos ayuda a reflexionar, a cuestionar y a rescatar del olvido hechos que han sido silenciados. 

Es el caso de este libro, que reconstruye un crimen olvidado a través de veintiocho capítulos sobrecogedores. En ellos se relata un hecho real ocurrido el 24 de marzo de 1973, cuando tres jóvenes españoles, Humberto, Fernando y Jorge, viajaron a Francia para ver “El último tango en París”, prohibida entonces en la España franquista. Aquella noche acudieron a una discoteca. Ninguno regresó con vida a casa y sus cuerpos nunca fueron encontrados.

Confundidos con policías infiltrados, fueron secuestrados, torturados y asesinados por miembros de ETA, aunque la organización nunca reconoció oficialmente el crimen. 

Silenciado durante décadas, este episodio, es el centro de la narración de una historia que combina ficción con una documentación rigurosa y que da voz tanto a las víctimas como a los verdugos. 

El libro, narrado con una notable sensibilidad literaria, no busca contar solo la angustia de los hechos, sino comprender el proceso de radicalización, el azar trágico y la fragilidad de la vida ante la violencia. Es una obra prudente que alterna la reconstrucción de los hechos con las reflexiones íntimas de los personajes; una crónica histórica y al mismo tiempo, una reflexión moral. 

La novela denuncia el silencio institucional y social que rodeó el crimen, así como el papel que juega el azar en nuestros destinos. No justifica ni demoniza, sino que explora el proceso de deshumanización que convierte a personas en ejecutores ideológicos. 

Al igual que en “El pensamiento mágico” de Joan Didion, aunque salvando las distancias y desde una perspectiva completamente distinta, el autor convierte el dolor en literatura y en un acto de memoria. Una lectura imprescindible para quienes creen que escribir también es sacar del olvido.

 

Autor: Adolfo García Ortega
Editorial: Galaxia Gutenberg
Género: Narrativa
Idioma: Español
Páginas: 336
Premios: XII edición Málaga de novela
Publicado: En febrero de 2019

 


04 abril, 2026

«Aterrizaje en la Luna» de Hergé


 

“Aterrizaje en la luna” (1954), la segunda parte de “Objetivo: La Luna”, es el número decimoséptimo de las aventuras de Tintín. Hergé continua con la intensa investigación sobre cohetes y viajes espaciales que ya comenzó en el número anterior que trataba de la preparación técnica y estaba llena de suspense.

"Aterrizaje en la Luna" es la gran aventura, Hergé nos mete de lleno en el cohete y logra transmitir esa sensación de claustrofobia que debe sentirse encerrado en una nave y de asombro entusiasta al mismo tiempo repleto de acción, misterio y aventuras. 

La historia comienza donde termina la anterior, con el profesor Tornasol, Tintín, Milú, el capitán Haddock y Frank Wolff, asistente de Tornasol y dos polizones que no desvelaré y que descubrirán poco después, a bordo de una nave que se dirige hacia la Luna y que despegó desde el Centro de Investigaciones Atómicas de Sbrodji en Syldavia. 

Lo que más me gusta de este número es cómo maneja el silencio del espacio. Diseña grandes viñetas y algunos textos son más largos, propio de escenas donde es necesario dibujar grandes perspectivas relacionadas con el hecho de estar en el espacio y que te hacen sentir la soledad del astronauta fuera de la Tierra. No es solo un cómic de acción; es una experiencia visual que, para la época, debió ser algo revolucionario. 

Pero no todo son hechos científicos y tecnología. Haddock tiene un protagonismo especial, su personaje está lleno de ocurrencias y buen humor, como el momento en que, al verter en un vaso whisky, que ha introducido de contrabando en un libro falso (un tratado de astronomía), por efecto de la gravedad, el líquido se transforma en una burbuja que comienza a flotar por la nave y Haddock comienza a perseguirlo, una imagen que, en el año de su publicación, era algo revolucionario. 

El tema del espionaje está presente en todo momento y contiene un peso dramático que no es usual en el resto de las aventuras de Tintín que demuestra que Hergé no solo quería volar al espacio y dibujar cohetes, también quería hablar de reparación y de los límites éticos de la lealtad. 

En resumen, es el cierre perfecto para este díptico. Si la primera parte nos puso los pies en el centro de investigación, esta nos pone la cabeza en las estrellas. Una lectura obligatoria que no ha envejecido en ningún momento. 

 

Título: Tintín - Aterrizaje en la Luna
Autor: Georges Remi (Hergé)
Traductora: Concepción Zendrera
Editorial: Juventud (Edición de 1989)
Edición: 2019
Páginas: 64


«TinTín - Objetivo: La Luna» de Hergé


 

“Objetivo la Luna” se publicó en 1953 y es el anticipo de su segunda entrega “Aterrizaje en la Luna”, con ambas, se amplía el universo de Tintín hacia territorios científicos sin perder su esencia aventurera. 

Hergé se aleja de su estructura de aventura clásica para descubrirnos un territorio poco habitual, la anticipación científica.

Su mérito consiste en que, sin disponer de los avances reales que llegarían más tarde, fue capaz de elaborar una historia convincente, dándole al comic un aire de ciencia ficción de anticipación y realiza un gran trabajo documental sobre cohetes espaciales, energía nuclear y tecnología aeroespacial. Esto se ve reflejado en sus viñetas como por ejemplo los detalles sobre el Centro de Investigación Atómica, los hangares o el popular cohete rojo y blanco. 

Ideó este comic justo antes de los grandes acontecimientos espaciales.

En 1957 se lanzaría el satélite Sputnik I, un año más tarde, la NASA, pone en órbita el satélite Explorer I y en 1961, se lanzó el primer cohete tripulado por seres humanos, el Mercury‑Redstone 3, llevando a bordo al astronauta Alan Shepard. 

Si nos centramos en el comic, se lee con facilidad porque es ordenado y tanto sus textos como los dibujos, son inmejorables combinando la solidez científica con el carácter alegre y simpático del propio de Tintín, sin llegar a perder ritmo. 

El profesor Tornasol, destaca en esta historia y se muestra como un científico visionario que también puede ser un hombre vulnerable cuando es sometido a presiones políticas. Hergé lo convierte en un ingeniero capaz de liderar un gran proyecto, pero sin perder su ternura, su humor involuntario y su peculiar relación con el mundo. 

A nivel visual, es una delicia para la vista, con dibujos con mucho detalle en los que se anticipa a la estética tecnológica de los años sesenta, sus colores rojos, grises y azules refuerzan la temática y la narración que científicamente aporta seriedad no está reñida con el humor. 

“Objetivo la Luna”, es algo más que una historieta de entretenimiento ya que no solo muestra una aventura entretenida, también como el poder político y militar es capaz de amenazar a la ciencia y a la ética: Tornasol se enfrenta a presiones, espionaje y a manipulaciones. 

En fin, el comic se ha convertido en una referencia del cómic europeo, un ejemplo de la cultura de su época en la que la aventura y la ciencia combinan el nivel técnico y el humor.

 

Título: Tintín - Objetivo: La Luna
Autor: Georges Remi (Hergé)
Traductor: Concepción Zendrera
Editorial: Editorial Juventud
Edición: 1989
Páginas: 64


03 abril, 2026

«La muerte llega a Pemberley» de P.D. James


 

En 2001, P.D. James contaba con 91 años cuando publicó "La muerte llega a Pemberley", un homenaje a Jane Austen. 

Tres años después falleció, dejando como legado esta ingeniosa y respetuosa continuación de “Orgullo y prejuicio”. 

La autora logra situarnos en Pemberley House y nos trasmite el ambiente del lugar, con sus paseos, el orden en la casa y su calidez del lugar, pero poco después, una noche, todo se ve perturbado por un inesperado suceso. 

El libro, consta de seis capítulos denominados como “Libro I, Libro II…” que, a su vez, se dividen en varios subcapítulos numerados, de poca extensión e incluye un prólogo y un epílogo. 

La autora sitúa la acción seis años después del matrimonio de Elizabeth y Darcy, cuando un terrible suceso ocurre en la apacible Pemberley lo que afecta a sus personajes que se ven enfrentados y sacando a la luz secretos, viejas heridas y disputas familiares. 

Si has leído “Orgullo y Perjuicio”, conforme se avanza en la lectura, da una sensación de reencuentro: Elizabeth y Darcy, siguen siendo los mismos, pero algo más maduros tras el paso de los años y sus personajes secundarios, aunque mantiene su esencia, ganan en presencia. 

El misterio funciona como pretexto para explorar el orden social, la reputación y la fragilidad de la felicidad doméstica, pero no de manera clásica, es más bien una trama que va cogiendo forma lentamente conforme se avanza en su lectura y que hace patente que James, desde el respeto y admiración, rinde homenaje a Austen; el resultado es una novela que mezcla nostalgia e intrigas con un toque de melancolía que encaja de manera perfecta con el mundo de Pemberley House.  

Me ha resultado una lectura amena con su estilo elegante y su ritmo pausado que recrea el mundo de Austen, pero bajo el prisma de James; el libro consigue dialogar con los clásicos sin imitarlos y logra una afortunada reinterpretación literaria.

La BBC la convirtió en una miniserie en 2013.


Título: La muerte llega a Pemberley
Autora: P.D. James
Traducción: Juanjo Estrella
Editorial: B de Bolsillo
Publicado: 2019
Páginas: 331

01 abril, 2026

«Soy leyenda» de Richard Matheson



 

Richard Burton Matheson, de igual nombre y primer apellido que el actor (eran coetáneos), falleció en 2013, fue un escritor y guionista estadounidense de ciencia ficción y terror.

En 1957 adaptó al cine su libro “El hombre menguante”; fue guionista de algunos capítulos de la conocida serie de televisión de los 60 “The Twilight Zone”; Stephen King le dedicó su novela “Cell” y escribió en 1971 “La casa infernal”.

 

"Soy Leyenda" es su obra seminal del género de la ciencia ficción y terror que fue publicada en 1954 y que se desarrollada en un ambiente posapocaliptico de la ciudad de los Ángeles, su protagonista, Robert Neville, es el único superviviente de una epidemia que afecta a todos los seres humanos, a la que él es inmune y que los convierte en vampiros, acechándolo cada noche rodeando su casa; entre ellos se encuentra su vecino y compañero de trabajo, Ben Cortman, que lo increpa gritando su nombre para que salga al exterior.

 

Neville, de 36 años, pelo largo y rubio, fumador y de ascendencia anglo-alemana, tiene un tatuaje que se hizo cuando estuvo en la guerra de Panamá y conduce una camioneta Willys. Le gusta leer y escuchar música de Beethoven y Schönberg, entre otros; pasa su tiempo arreglando los desperfectos de su casa ocasionados por los vampiros en la noche y cuelga ristras de ajos en el exterior de la casa para tratar de espantarlos; bebe más alcohol de la cuenta y sale a buscar comida y gasolina por el día; aprovecha para “cazar” a los vampiros que encuentra escondidos en estado de letargo y matarlos clavándole una estaca en el corazón.

Perdió a su esposa Virginia y a su hija Kathy y vive condenado a una existencia monótona y solitaria en una lucha desesperada, no solo contra su propia seguridad y desesperanza sino a encontrar una manera de terminar con la enfermedad.

 

Matheson recrea magistralmente un escenario dantesco con su protagonista inmerso en la angustia, mostrando al mito del vampiro desde una perspectiva científica y al ser humano como un elemento destacado que en condiciones extremas es capaz de modificar su comportamiento en pro de la supervivencia, aportando un cierto grado de realismo a una narrativa puramente fantástica.

 

El punto de inflexión se encuentra en el análisis de la estabilidad mental de Neville, afectada por la pérdida de su familia y la situación en la que se encuentra que distorsiona sus ideas y pensamientos, Matheson, introduce para esto en el relato algunas analepsis de Neville sobre su esposa e hija y de los primeros síntomas de la epidemia lo que le da un destello de esperanza y fuerzas para investigar sobre su origen y tratar de buscar una solución, pero que al mismo tiempo le provoca un intenso dilema emocional y moral.

 

No se trata sólo de una historia sobre vampiros, sino que explora, de manera profunda e intensa, la psicología de la soledad y de la supervivencia en un hipotético mundo posapocalíptico.

 

El punto álgido de la novela se produce cuando Neville descubre que en realidad existen dos tipos de vampiros, el infectado y el resucitado. Los infectados, que pueden controlar su avance (no descubriré más sobre esto) tienen la capacidad de comenzar a crear una nueva sociedad, dando un vuelco al relato convirtiéndolo en turbador y desestabilizador. En esta nueva sociedad, no tienen cabida los muertos vivientes ni los supervivientes como Neville que pasa de ser un humano en un medio hostil a convertirse en el sujeto hostil ante la nueva sociedad, es realmente una amenaza. Este hecho, provoca un espectacular cambio de perspectiva sobre el concepto de normalidad “La normalidad es un concepto mayoritario. Normas de muchos, no de un sólo hombre”.

 

"Soy Leyenda" no es tan sólo una historia de vampiros y supervivencia es una profunda reflexión sobre la naturaleza, el comportamiento humano, la soledad y el concepto de normalidad. Una lectura imprescindible para los amantes de la ciencia ficción.

 

El libro ha sido llevado en tres ocasiones al cine, aunque sus adaptaciones no reflejan la obra escrita, algo de lo que el propio Matheson se quejaba comentando “el daño ya estaba hecho, si lees el libro, no esperes un reflejo exacto y fiel de la película”.

 

La primera adaptación se realizó en 1965: “El último hombre sobre la Tierra”, dirigida por Ubaldo Ragona & Sidney Salkow y protagonizada por Vicent Price, considerada como la mejor adaptación de las tres.

 

La segunda es de 1972: “El último hombre vivo”, dirigida por Boris Sagal y protagonizada por Charlton Heston.

 

La última de 2007: “Soy Leyenda”, dirigida por Francis Lawrence y protagonizada por Will Smith. Esta es tal vez la más conocida y la más alejada del libro. Lawrence ha reconocido que no acertó con el final de la película, tampoco con un final alternativo que llegó a rodar y que fue incluido en una edición especial en DVD.

 

Personajes

 

Robert Neville (protagonista)

Virginia (esposa de Neville)

Kathy (hija de Neville)

Dr. Bush

Fritz (padre de Neville)

Ben Cortman (vecino y compañero de Neville)

Freda Cortman (esposa de Ben)

Ruth (superviviente) 

 

Título: Soy leyenda
Autor: Richard Matheson
Traducción: Manuel Figueroa
Editorial: Minotauro
Publicado: 2019
Páginas: 176
Tamaño de letra: 10pt


31 marzo, 2026

«Los grandes desconocidos de la ciencia ficción»



 


 1. Boneshaker

Cherie Priest

Cherie Priest nace en Tampa, Florida, licenciada en Retórica y lengua inglesa. Cultiva, entre otros, el género Steampunk, del que Boneshaker es un ejemplo. Durante la guerra civil, el inventor Leviticus Blue creó un ingenio capaz de atravesar el hielo de Alaska, donde se rumoreaba que se había encontrado oro. Nació así la increíble máquina taladradora Boneshaker.

 

2. Flores para Algernon

Daniel Keyes

Daniel Keyes Fue un psicólogo y escritor estadounidense. Charlie Gordon, un chico con discapacidad mental, cuenta en su diario, con palabras similares a las de un niño que empieza a escribir, las dificultades con las que se encuentra en el día a día, pero unos científicos ven la posibilidad de operarle para lograr que sea una persona como las demás.

 

3. El signo de Labrys

Margaret St. Clair

Margaret St. Clair fue una escritora estadounidense de ciencia ficción que también escribió bajo los pseudónimos de Idris Seabright y Wilton Hazzard. El Signo de Labrys, novela de terror publicada en 1963, uno de los grandes cuentos de Margaret St. Clair, fue también una de las primeras novelas en utilizar a la Wicca en combinación con la ciencia ficción.

 


4. Metro 2033

Dmitry Glukhovsky

Glukhovsky es licenciado en Periodismo y Relaciones Exteriores por Universidad Hebrea de Jerusalem. En 2007 ganó el Encouragement Award of the European Science Fiction Society por Metro 2033. Estamos en el año 2033. Tras una guerra devastadora, amplias zonas del mundo han quedado sepultadas bajo escombros y cenizas.

 

 5. El último hombre

Mary Shelley

Mary Wollstonecraft Shelley fue una escritora, dramaturga, ensayista y biógrafa británica conocida por su novela gótica Frankenstein. En esta novela, en la Europa del siglo XXI, una misteriosa enfermedad se expande rápidamente por todo el mundo, se trata de la mayor pandemia nunca conocida.

 

 6. Un fuego sobre el abismo

Vernor Vinge

Vernor Vinge es doctor en Informática y su teoría de la singularidad tecnológica, así como sus novelas, lo han hecho conocido en todo el mundo. En esta épica galáctica, el futuro y el poder no se hallan en el núcleo de la galaxia (la Zona Lenta), sino en su borde (el Allá y el Trascenso) y nuevas especies como los "Escondritas" o los "Púas" muestran inteligencia a través de la asociación de sus capacidades. El libro obtuvo el premio Hugo de 1993.

 


7. La tierra permanece

George R. Stewart

George Rippey Stewart Jr. fue un historiador, novelista y profesor de inglés estadounidense de Berkeley. Cuando Isherwood Williams, un graduado en geografía, vuelve de unas vacaciones descubre que todo el mundo está muerto, víctima de un virus.

 


 8. La ciudad y la ciudad

China Miéville

China Miéville es un londinense autor de libros de fantasía y ciencia ficción. Bienvenidos a la historia de dos ciudades gemelas, invisibles la una para la otra, cuyos destinos se entrelazan por el asesinato de la joven Mahalia Geary, hallada muerta y con la cara desfigurada en la ciudad de Beszel.

 

 9. Incordie a Jack Barron

Norman Spinrad

Norman Spinrad es un escritor de ciencia ficción estadounidense que ha sido asociado a la Nueva Ola. Jack Barron es el presentador de Bug Jack Barron, el programa de televisión en el que cien millones de espectadores tienen la oportunidad de denunciar la corrupción de políticos y empresarios y no teme enfrentarse a Benedict Howards, el millonario director de la Fundación para la Inmortalidad Humana, un instituto que ofrece a sus clientes la inmortalidad a través de la congelación criogénica.

 


10. La guerra interminable
Joe Haldeman

Joe William Haldeman es un escritor estadounidense de ciencia ficción graduado en Física. Iniciada en 1997, la guerra con los taurinos se ha prolongado por siglos, pasando de un mundo a otro a velocidades superiores a la luz, por lo cual, las tropas de la guerra interminable envejecen solo unos pocos días, mientras que en la Tierra pasan los años y el planeta se vuelve cada vez más irreconocible que lo convierte en una lucha contra el tiempo.


28 marzo, 2026

«Juliet y otras novelas» de Katherine Mansfield

 


La escritora neozelandesa Katherine Mansfield (pseudónimo de Kathleen Beauchamp) es considerada una de las figuras más importantes del modernismo literario y sigue siendo uno de los principales exponentes de la autobiograficción modernista, dotada de un innegable talento y una aguda percepción de la naturaleza humana.

Nacida en 1888 en Nueva Zelanda y fallecida en 1923 en Francia, mantuvo una relación compleja con Virginia Woolf, quién se vio influenciada por la obra de Mansfield. Esta relación se movía entre la amistad, la admiración mutua y la rivalidad, A ambas las unía la pasión por la escritura y la experimentación literaria.

Aunque conocida por sus relatos, también incursionó en géneros como la poesía y la novela. En este libro, Juliet y otras novelas, reúne cuatro de ellas, todas inacabadas, que han sido publicadas y traducidas por primera vez al español. Muestran el trabajo íntimo de la autora y nos asoma al génesis de su estilo modernista.

Aunque ninguna de estas novelas llegó a completarse, el conjunto funciona como un mapa emocional y creativo que da luz a muchos de los temas, ambientes y obsesiones que Katherine Mansfield desarrollaría con maestría en sus cuentos.

Las cuatro novelas, con muy pocos capítulos y en ocasiones sin numerar, funcionan como un borrador que disponen de anexos a modo de sinopsis, con nuevos inicios de capítulos revisados, alguna lista de personajes o breves descripciones del resto de capítulos con el que hubiera contado la obra, como es el caso de Maata. Es un documento que aporta mucha información para los seguidores de la literatura de Katherine Mansfield.

El libro consta de una interesante introducción (Juan Camilo Perdomo) y un epílogo (Gerry Kimber) que definen plenamente lo que representa su obra y la figura de Katherine Mansfield.

Juliet (1906) fue escrita cuando Mansfield era una adolescente y apenas comenzaba a definir su estilo y lo hace justo después de que su relación con la música le hiciera pensar en convertirse en música profesional, lo que suponía un estigma social para las mujeres de la época.

En ella es posible vislumbrar los temas que serán permanentes en Mansfield como arte y dinero, Londres y Nueva Zelanda, sus intereses por la psicología femenina, las interioridades, la tensión entre deseo y convención social, todo ello con un discurso indirecto libre que caracteriza su estilo maduro.

Compuesto de los capítulos I, I (14 de octubre), probablemente se convertiría en su capítulo II, el III y un anexo de doce capítulos (sólo con titulares) y una galería de personajes.

Maata (1913) es el segundo intento de Mansfield en escribir una novela, inspirada en la relación de ella con la familia Trowell entre los años 1908-1909 tras regresar a Londres desde Nueva Zelanda.

De carácter nuevamente autobiográfico, Manfield utiliza y se nombra a sí misma con el nombre de Maata, recordando de esta manera su intensa relación juvenil con su compañera, la princesa Maata Mahupuku.

En la novela. explora el choque cultural, la sensualidad y la complejidad de las relaciones afectivas, pieza clave para entender cómo Katherine Mansfield adapta sus vivencias personales en ficción.

Novela muy similar a Juliet por su naturaleza fragmentaria con la diferencia de que en Maata no victimiza a su protagonista como sí lo hace en Juliet.

Ambas novelas, no fueron consideradas dignas de ser publicadas ni por la propia Mansfield, tampoco por su esposo John Middlenton Murry tras la muerte de Katherine. Se incluyen un par de anexos escritos por John Middlenton tras la muerte de su esposa acerca de «Preludio» (un relato fundamental de la autora que retrata la mudanza de la familia Burnell en Nueva Zelanda), y «El aloe», donde comenta que probablemente Katherine Mansfield destruyó más de las tres cuartas partes de sus manuscritos.

Solo están los capítulos I, II y X, más dos sin numerar.

En su anexo III, aparecen los 35 capítulos de los que, probablemente, constaría la novela, cada con una breve sinopsis para un desarrollo posterior una relación de personajes.

El país de mi juventud (1913) es un regreso literario a Nueva Zelanda, su país natal, Katherine Mansfield repasa su infancia y su relación con su tierra. La nostalgia y la distancia emocional son los motores de la novela.

Capítulo I y otro sin numerar, más un anexo V con una breve sinopsis de sus dos primeros capítulos.

El aloe (1915) es desde mi punto de vista, la más cuidada de las cuatro, de hecho, Mansfield lo llamaba su libro mientras lo escribía, aunque se convirtió al final en una novela corta.

En ella se aprecia con claridad su evolución hacia una escritura más madura, se percibe su capacidad para transformar escenas cotidianas en atmósferas cargadas de tensión emocional.

A medida que la autora desarrollaba su forma única de contar historias modernistas, descubrió en los cuentos cortos una forma eficaz y rápida de ganar dinero para pagar sus facturas médicas en un momento en el que su salud pasaba por el peor momento, no le quedaba mucho tiempo para realizar el esfuerzo de escribir algo más largo.

Consta de los capítulos I, II, III, IV y varios anexos.

Aunque estas novelas no alcanzan la perfección de sus cuentos, poseen un enorme valor literario, son una mirada privilegiada a su evolución dentro de su periodo formativo. Muchas de sus páginas funcionan como autorretratos encubiertos que muestran a la autora en pleno proceso de búsqueda: experimenta con la identidad femenina, la memoria, el desarraigo y la vida doméstica con sus conflictos familiares, temas que luego se convertirán en el corazón de su narrativa.

En conclusión, éstas cuatro novelas muestran con claridad que en ellas se encuentran los temas que en sus cuentos perfeccionará.


Título: Juliet y otras novelas
Autora: Katherine Mansfield
Traducción: Juan Camilo Perdomo y de Miriam Herrera Jiménez
Editorial: Funambulista
Publicado: 2025
Páginas: 304

26 marzo, 2026

«La muerte y el meteoro» de Joca Reiners Terron


 

Estamos antes un interesante libro de la literatura brasileña que personalmente me ha llamado la atención y con cuya lectura he disfrutado. En una sola obra afronta los géneros de misterio, aventura y ciencia ficción.

Su autor, Joca Reiners Terron, nacido en Brasil en 1968, alterna la escritura con la traducción de obras de autores como Enrique Vila-Matas, Roberto Bolaño o Charles Bukowski, entre otros. Sus libros se han traducido al español, árabe, francés e italiano.

En una Amazonia arrasada por los buscadores de oro, madereros y terratenientes apoyados por la policía, militares y el gobierno, una población indígena de 50 miembros, los kaajapukugi, todos hombres de edad avanzada tienen que abandonar sus tierras para poder subsistir. 

El antropólogo, Boaventura, será el encargado de gestionar su asilo político a otras tierras, pero su extraña muerte y las circunstancias que rodean a la tribu con sus fatídicos ritos ancestrales nos llevan a recorrer una aventura donde están presentes el misterio y un toque final de ciencia ficción. 

Novela dividida en cuatro capítulos, comienza con la tribu de los kaajapukugi, una etnia en peligro de extinción y de lengua desconocida, el yepá-mahsa. Su sociedad había eliminado los niveles jerárquicos y la existencia de caciques, carecían de chamanes que mediaran los conflictos y no aceptaban ningún tipo de liderazgo, eran anárquicos. 

Consumidores de una sustancia llamada tinsáanhán, un polvo extraído mediante la trituración de las alas y el caparazón de un escarabajo volador de gran tamaño, lo esnifaban en una peligrosa ceremonia ancestral para comunicarse con su Dios. 

En ese momento, los kaajapukugi, estaban compuestos por 50 miembros, no había niños ni mujeres, sólo varones de edad avanzada, supervivientes de las muertes causadas en su pueblo por el contagio de enfermedades causadas por los invasores como la gripe o el sarampión, viéndose obligados a abandonar sus tierras del Alto Purús. 

El encargado de buscarles un nuevo asentamiento es el antropólogo Boaventura, quién en su juventud, tuvo la oportunidad de convivir un tiempo con la tribu. Boaventura, un sertanista (persona que conoce en profundidad los territorios más alejados de las zonas urbanizadas y aún no colonizada) forma parte de la Fundación Nacional del Indio Brasileño y marcha a Canadá como posible lugar de asentamiento pero lo rechaza por su clima, optando por llevarlos a las montañas de Huautla en Oaxaca (México) por mediación de la fotógrafa Sylvia María Fuller que disponía de contactos con el departamento de antropología de la Universidad Nacional de México y con el apoyo de un funcionario (el narrador de la historia) empleado de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en Oaxaca. 

Cuando la noticia se da a conocer, los indígenas se convierten en portada de la prensa internacional al tratarse del primer caso en la historia de las colonizaciones que un pueblo amerindio pide asilo político. 

Su mediador, Boaventura, muere en extrañas circunstancias antes de que se produzca el traslado, en ese momento es el narrador y funcionario, el encargado de realizar toda la gestión, ayudado por el líder mazateco (indígena del norte de Oaxaca) y chaman, Juan el Negro. 

Una vez trasladados a su nuevo lugar de residencia en las montañas de Huautla en Oaxaca, los indígenas comienzan a construir un asentamiento comunitario, una gran nave, la Maloca, con más de 15 metros de altura realizada con troncos y material vegetal. Los kaajapukugis tenían prohibido morir lejos de casa y sólo podía ascender al Tercer Cielo si lo hacían bajo la Maloca. 

Una vez terminada la Maloca, invitan al funcionario y a Juan el Negro a una ceremonia ritual, es en este punto donde realmente comienza toda la trama de la historia y que no voy a desvelar. 

Es una obra que entrelaza géneros literarios muy diferentes, bien escrita que se lee fácilmente y que engancha. Con un lenguaje rico y detallado con mucha referencia latinoamericana, me obliga a utilizar un diccionario, algo que hago con gusto y que resulta enriquecedor. 

Sus personajes están bien desarrollados y situados en contexto, especialmente sus dos grandes protagonistas, Boaventura y el narrador, con sus motivaciones y conflictos internos que dan profundidad a la historia con situaciones y escenarios perfectamente explicados. 

En ocasiones me recordó a Stephen King en alguno de sus libros, aunque se aleja cuando la mezcla de elementos narrativos que realiza nos puede llevar a perdernos en parte de la historia. 

Su prosa es intensa, como es el caso del segundo capítulo donde el funcionario visualiza un video de Boaventura, parte fundamental de la historia que desvela todas las claves de la trama. Su mezcla entre la historia narrada por Boaventura con los comentarios que realiza el funcionario, me obliga en ocasiones a volver hacia atrás en la lectura para determinar el contexto exacto. 

Personalmente creo que esa mezcla de misterio, aventura y ciencia ficción no están bien entrelazadas y utiliza paralelamente una misión China tripulada por una pareja de astronautas al planeta Marte como elemento que da sentido a toda la historia, pero esto, no quita mérito a su originalidad. 

En su cuarto y último capítulo “Cosmogonía”, el autor lo abre con un diálogo extraído de la película Alphaville entre Alpha 60 (un sistema informático inteligente creado por Von Braun) y el agente secreto Lemmy Caution, extraído y modificado de un ensayo de Jorge Luis Borges “Nueva refutación del tiempo” que aporta una de las claves para la conclusión de la novela: 

Alpha 60: ¿Qué sentiste al atravesar las galaxias?
Caution: El silencio de estos espacios infinitos me aterrorizaba.
Alpha 60: ¿Cuál es el privilegio de los muertos?
Caution: No morir más.
Alpha 60: ¿Sabe qué convierte la noche en luz?
Caution: La poesía.
Alpha 60: ¿Cuál es tu religión?
Caution: Creo en los atributos inmediatos de la conciencia.
Alpha 60: ¿Ves alguna diferencia entre los principios misteriosos de las leyes del conocimiento y las del amor?
Caution: En mi opinión, no hay misterio en el amor. 

En cualquier caso, “La muerte y el meteoro” es una novela original que se lee bien y que entretiene, con una lectura rápida y un claro mensaje sobre el abuso del hombre en la naturaleza, la supervivencia, la resistencia cultural y el colonialismo y con un final sorprendente, aunque difuso que me ha decepcionado un poco que se precipita con explicaciones que, desde mi punto de vista, necesitaría de un capítulo más. 

A destacar un trabajo de traducción de Antonio Jiménez Morato, impecable. 

Personajes

 

Boaventura

El funcionario (narrador de la historia)

Hernández y Fernández

India kaajapukugis

Indios Metropolitanos

Juan el Negro

Los kaajapukugis

Los kugi

María Sabina

Sylvia María Fuller 

Lugares

 

Amazonia (Alto Purús)

Cosmódromo de Baikonur (Kazajistán)

Lábrea (Amazonas)

Oaxaca (Huautla) en México

Ottawa (Canadá) 

Datos

 

Título: La muerte y el meteoro

Autor: Joca Reiners Terron

Traductor: Antonio Jiménez Morato

Editorial: las afueras

Edición: 2024

Páginas: 160

08 marzo, 2026

«Trilogía de la noche» de Elie Wiesel


 

Esta trilogía no es un libro más sobre el Holocausto, La Trilogía de la noche, del premiado con el Nobel de la Paz en 1986, Elie Wiesel, forma parte de una las obras fundamentales para entender el Holocausto desde el punto de vista de la condición humana.

Elie Wiesel de origen húngaro, fue un escritor que dedicó su vida a escribir y a dar conferencias por todo el mundo acerca de los horrores del Holocausto, detenido a la edad de 14 años por los alemanes, sobrevivió a los campos de concentración de Auschwitz y Buchenwald siendo liberado en 1945 por las fuerzas aliadas.

Comienza su relato autobiográfico en “La noche” recordando al asistente o custodio de la sinagoga Moshé-Shames en 1941 cuando contaba con doce años y es capturado por los nazis tres años más tarde siendo deportado al campo de concentración de Auschwitz – Birkenau donde narra su experiencia vivida junto a su familia y su pérdida de fe.

Finalmente es rescatado del campo de Buchenwald por las tropas americanas en 1945 cayendo enfermo tres días más tarde por una intoxicación, debatiéndose entre la vida y la muerte recuperándose dos semanas más tarde, tenía 16 años.

En “El Alba” crea situaciones ficticias basadas en su triste experiencia en los campos de concentración. En “El Alba” el protagonista narra el tiempo vivido en Palestina controlada por los británicos donde se convierte en un miembro de la resistencia judía y se ve obligado a ejercer como verdugo, debatiéndose entre problemas éticos y morales.

La Trilogía termina con “El día” una vez que el protagonista se instala en Nueva York donde ejerce como periodista y vive una historia de amor arrastrando su triste experiencia donde un accidente está a punto de acabar con su vida.

La trilogía es una profunda reflexión sobre la vida y la muerte, basada en el Holocausto y en las consecuencias de aquella terrible experiencia que marcó la vida de Wiesel y la de todos los supervivientes de los campos de concentración nazis.

Título: Trilogía de la noche
Autor: Elie Wiesel
Traductor: Fina Warschaver
Editorial: Austral Editorial
Publicado: 2021
Páginas: 352