La escritora neozelandesa Katherine Mansfield (pseudónimo de Kathleen Beauchamp) es considerada una de las figuras más importantes del modernismo literario y sigue siendo uno de los principales exponentes de la autobiograficción modernista, dotada de un innegable talento y una aguda percepción de la naturaleza humana.
Nacida en 1888 en Nueva Zelanda y fallecida en 1923 en Francia, mantuvo una relación compleja con Virginia Woolf, quién se vio influenciada por la obra de Mansfield. Esta relación se movía entre la amistad, la admiración mutua y la rivalidad, A ambas las unía la pasión por la escritura y la experimentación literaria.
Aunque conocida por sus relatos, también incursionó en géneros como la poesía y la novela. En este libro, Juliet y otras novelas, reúne cuatro de ellas, todas inacabadas, que han sido publicadas y traducidas por primera vez al español. Muestran el trabajo íntimo de la autora y nos asoma al génesis de su estilo modernista.
Aunque ninguna de estas novelas llegó a completarse, el conjunto funciona como un mapa emocional y creativo que da luz a muchos de los temas, ambientes y obsesiones que Katherine Mansfield desarrollaría con maestría en sus cuentos.
Las cuatro novelas, con muy pocos capítulos y en ocasiones sin numerar, funcionan como un borrador que disponen de anexos a modo de sinopsis, con nuevos inicios de capítulos revisados, alguna lista de personajes o breves descripciones del resto de capítulos con el que hubiera contado la obra, como es el caso de Maata. Es un documento que aporta mucha información para los seguidores de la literatura de Katherine Mansfield.
El libro consta de una interesante introducción (Juan Camilo Perdomo) y un epílogo (Gerry Kimber) que definen plenamente lo que representa su obra y la figura de Katherine Mansfield.
Juliet (1906) fue escrita cuando Mansfield era una adolescente y apenas comenzaba a definir su estilo y lo hace justo después de que su relación con la música le hiciera pensar en convertirse en música profesional, lo que suponía un estigma social para las mujeres de la época.
En ella es posible vislumbrar los temas que serán permanentes en Mansfield como arte y dinero, Londres y Nueva Zelanda, sus intereses por la psicología femenina, las interioridades, la tensión entre deseo y convención social, todo ello con un discurso indirecto libre que caracteriza su estilo maduro.
Compuesto de los capítulos I, I (14 de octubre), probablemente se convertiría en su capítulo II, el III y un anexo de doce capítulos (sólo con titulares) y una galería de personajes.
Maata (1913) es el segundo intento de Mansfield en escribir una novela, inspirada en la relación de ella con la familia Trowell entre los años 1908-1909 tras regresar a Londres desde Nueva Zelanda.
De carácter nuevamente autobiográfico, Manfield utiliza y se nombra a sí misma con el nombre de Maata, recordando de esta manera su intensa relación juvenil con su compañera, la princesa Maata Mahupuku.
En la novela. explora el choque cultural, la sensualidad y la complejidad de las relaciones afectivas, pieza clave para entender cómo Katherine Mansfield adapta sus vivencias personales en ficción.
Novela muy similar a Juliet por su naturaleza fragmentaria con la diferencia de que en Maata no victimiza a su protagonista como sí lo hace en Juliet.
Ambas novelas, no fueron consideradas dignas de ser publicadas ni por la propia Mansfield, tampoco por su esposo John Middlenton Murry tras la muerte de Katherine. Se incluyen un par de anexos escritos por John Middlenton tras la muerte de su esposa acerca de «Preludio» (un relato fundamental de la autora que retrata la mudanza de la familia Burnell en Nueva Zelanda), y «El aloe», donde comenta que probablemente Katherine Mansfield destruyó más de las tres cuartas partes de sus manuscritos.
Solo están los capítulos I, II y X, más dos sin numerar.
En su anexo III, aparecen los 35 capítulos de los que, probablemente, constaría la novela, cada con una breve sinopsis para un desarrollo posterior una relación de personajes.
El país de mi juventud (1913) es un regreso literario a Nueva Zelanda, su país natal, Katherine Mansfield repasa su infancia y su relación con su tierra. La nostalgia y la distancia emocional son los motores de la novela.
Capítulo I y otro sin numerar, más un anexo V con una breve sinopsis de sus dos primeros capítulos.
El aloe (1915) es desde mi punto de vista, la más cuidada de las cuatro, de hecho, Mansfield lo llamaba su libro mientras lo escribía, aunque se convirtió al final en una novela corta.
En ella se aprecia con claridad su evolución hacia una escritura más madura, se percibe su capacidad para transformar escenas cotidianas en atmósferas cargadas de tensión emocional.
A medida que la autora desarrollaba su forma única de contar historias modernistas, descubrió en los cuentos cortos una forma eficaz y rápida de ganar dinero para pagar sus facturas médicas en un momento en el que su salud pasaba por el peor momento, no le quedaba mucho tiempo para realizar el esfuerzo de escribir algo más largo.
Consta de los capítulos I, II, III, IV y varios anexos.
Aunque estas novelas no alcanzan la perfección de sus cuentos, poseen un enorme valor literario, son una mirada privilegiada a su evolución dentro de su periodo formativo. Muchas de sus páginas funcionan como autorretratos encubiertos que muestran a la autora en pleno proceso de búsqueda: experimenta con la identidad femenina, la memoria, el desarraigo y la vida doméstica con sus conflictos familiares, temas que luego se convertirán en el corazón de su narrativa.
En conclusión, éstas cuatro novelas muestran con claridad que en ellas se encuentran los temas que en sus cuentos perfeccionará.
Título: Juliet y otras novelas
Autora: Katherine Mansfield
Traducción: Juan Camilo Perdomo y de Miriam Herrera Jiménez
Editorial: Funambulista
Publicado: 2025
Páginas: 304

No hay comentarios:
Publicar un comentario