Me ha gustado
mucho la adaptación gráfica de 1984 que ha realizado Matyáš Namai. No se ha
limitado solo a la adaptación de este clásico de la distopía a un formato y lenguaje
de novela gráfica, que debe ser simplificada debido a la propia naturaleza del
género, sino que ha mantenido la esencia del original como, por ejemplo, la
inclusión de “La teoría práctica del colectivismo oligárquico”, el tratado
clandestino que explica la verdadera estructura y finalidad del poder y que circula
entre los disidentes escrito por Emmanuel Goldstein, el gran enemigo del
Partido.
Namai muestra en
cada viñeta de manera magistral la atmósfera de vigilancia y opresión
utilizando una paleta de colores basados en el blanco y negro para
intensificarla, y el rojo, para destacar los momentos más intensos y
dramáticos. Los ángulos dibujados en las viñetas parecen grabaciones de cámaras
de seguridad, lo que refuerza la sensación de vigilancia.
Namai, respeta
la estructura narrativa de Orwell, utilizando de igual manera el procedimiento
narrativo de la analepsis, desplazando brevemente en ocasiones la historia hacia
un hecho anterior en el tiempo, para evocar situaciones que la memoria recuerda
de manera frágil. No suaviza en ningún momento los hechos ni convierte la
distopía en un espectáculo. Es una obra precisa que no sustituye a Orwell, pero
dialoga con él desde un lenguaje propio.
Si comparamos esta
adaptación con la obra original de Orwell, ésta reflexiona principalmente
sobre la política que ocupa prácticamente todo el espacio y utiliza el recurso de la analepsis
mediante el uso de fragmentos de recuerdos y reflexiones, con un estilo austero de la
tortura psicológica que adquiere un desenlace devastador.
Namai, sin
embargo, condensa esos pasajes sin apartarse demasiado de la idea original de Orwell,
con imágenes simbólicas y transformando la analepsis en visiones rotas, con páginas
desgarradas y viñetas en blanco y negro teñidas en ocasiones de rojo.
Su adaptación
gráfica, lógicamente, necesita reducir el texto para crear los bocadillos, pero
lo hace con criterio y conservando los términos claves como por ejemplo “Gran
Hermano” o “neolengua”.
Puedo resumir
mi comentario diciendo que la obra original de Orwell es un mensaje intelectual
y político, mientras que la novela gráfica la convierte en visual. Ambas obras
se complementan, la primera escribe sobre el horror; la segunda lo muestra.
El libro incluye una galería espectacular con cubiertas alternativas, bocetos, planos, uniformes, logotipos, etc. Y, por cierto, pocas cosas huelen también como las páginas de un comic :-).
Autor de la obra original: George Orwell
Autor de la adaptación: Matyáš Namai
Traductor: Alfonso Rodríguez Arias
Ilustrador: Matyáš Namai
Editorial: Blume
Publicado: 2025
Páginas: 288

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