José María
Zavala, periodista, investigador y cineasta, nos presenta “El Profeta”, un
trabajo basado en una investigación bien documentada sobre Jesús de Nazaret desde
un punto de vista poco usual: el de Roma. Es una historia romana más que judía.
Estamos ante
una novela de intriga histórica cuyo narrador protagonista es un pretoriano:
Lucio Fedro, condenado por asesinar a sangre fría a un centurión.
A cambio de
su indulto, debe aceptar una importante misión secreta de espionaje:
infiltrarse entre los seguidores de un agitador judío, un hombre cuya fama se
extiende por todo el Imperio. Un revolucionario que inquieta a Pilatos y
Herodes y que empieza a convertirse en una amenaza para la autoridad romana.
Jesús no aparece
como la figura bíblica que conocemos; es la mirada de un oficial romano
escéptico y pagano: Lucio Fedro. El autor utiliza a Jesús para analizar cómo es
su impacto humano y político a través de su mensaje cristiano con sus parábolas
y predicaciones, evitando un enfoque piadoso; no busca desmitificarlo, tan solo
mostrar cómo su presencia transforma a quienes lo rodean e incomoda a la curia
romana.
“El Profeta”,
a quien Zavala humaniza, logra equilibrar el rigor histórico y su dimensión
sagrada, situándose entre la novela bíblica clásica y la contemporánea.
La obra
consta de ochenta y seis capítulos, la mayoría muy breves, lo cual, desde mi
experiencia, son todo un acierto, ayudando a que el relato sea mejor asimilado
y se sume con naturalidad a los anteriores.
Sus descripciones
son detalladas y emplean un vocabulario propio de la época; la escritura es directa
y bien estructurada en general, pero en los últimos capítulos no logra mantener
la homogeneidad que ha tenido hasta ese momento. La trama y los diálogos quedan
algo desamparados, al tiempo que cargados de crudeza y con un registro vulgar
en determinados diálogos, que en mi opinión, no era necesario, aún entendiendo que
se trata de un lenguaje de calle.
Combina la
documentación histórica con un tiempo narrativo interno adecuado y construye un
retrato íntimo y frágil sin perder de vista el contexto político: Roma lo
observa y le teme. El enfrentamiento entre el poder imperial y las profecías
constituye el hilo conductor del relato.
En “El
Profeta”, somos testigos directos de los tres años de predicación pública de Jesús.
Es una lectura que invita a mirar de nuevo, y con otros ojos, a uno de los
personajes más influyentes de la historia universal. Si realizáramos el ejercicio
de compararlo con, por ejemplo, “El Evangelio según Jesucristo” de José
Saramago, veríamos que, mientras Saramago ofrece una visión más desmitificadora
(Jesús es un personaje sombrío y atrapado en un destino inevitable), Zavala adopta
una actitud deferente hacia su carácter sagrado, aunque desde una mirada
externa.
El resultado
es una novela que dialoga con la tradición sin someterse a ella y que puede
interesar tanto a lectores creyentes que buscan una aproximación de carácter
religioso como a quienes se interesan por la ficción histórica bien construida.
Es un ejemplo de cómo los grandes personajes universales siguen generando
preguntas que nos desafían. Si te gusta la historia y la intriga, aunque parte
de la que ofrece el libro es ampliamente conocida, es una lectura recomendable:
se lee con facilidad, entretiene y te sitúa inmediatamente, a través de la
imaginación, en el ambiente de una Roma que, en aquel momento, controlaba Europa
occidental, el Mediterráneo, parte de Oriente Próximo y el norte de África.
Título: El Profeta
Autor: José María Zavala
Editorial: Ediciones B
Publicado: 2025
Páginas: 510






